Toñi Moreno, una de las presentadoras más queridas de la televisión española, ha compartido detalles íntimos sobre sus inicios en la industria, revelando una trayectoria marcada por el esfuerzo y la superación personal.
En una reciente entrevista en el podcast Tengo un plan, Moreno explicó que las dificultades económicas la obligaron a comenzar a trabajar a los 14 años. “Empecé a trabajar en la tele local de mi pueblo, que fue la primera en España”, recordó.
Criada en Sanlúcar de Barrameda, con un padre agricultor y una madre que se desempeñó en hasta tres empleos para mantener a la familia, Toñi se enfrentó a una realidad dura. Unas semanas antes de comenzar el curso escolar, su madre le transmitió una frase que cambiaría su vida: “No hay libros para septiembre”.
Con la autorización paterna, la joven Toñi pudo trabajar en su pueblo, donde era conocida por el apodo de “Doña Perdón”, debido a su tendencia a equivocarse y pedir disculpas constantemente, tal como reveló la propia presentadora.
Tras sus primeras experiencias en la televisión local, Toñi Moreno intentó dar el salto a la televisión nacional, presentándose a cuatro castings de Jesús Hermida. Sin embargo, recibió un rotundo “Señorita, usted no vale para esto”, una experiencia que la dejó “hecha polvo”, pero no la detuvo.
A pesar del rechazo, Toñi continuó luchando por su sueño. Tras aprobar la selectividad, la imposibilidad de costearse la carrera de Derecho la llevó a cubrir la posguerra de los Balcanes.
Moreno también compartió el momento en que su padre se sintió especialmente orgulloso de su trabajo, durante su etapa en el programa Entre todos de TVE (en emisión de agosto de 2013 a junio de 2014). Según confesó, su padre “lloraba todos los días” viendo el programa, sintiendo que su hija estaba haciendo algo valioso.
