El año pasado, los finlandeses gastaron un total de 90 millones de euros en medicamentos para el tratamiento de la obesidad. De esta cantidad, los pacientes cubrieron 84 millones de euros de su propio bolsillo.
La obesidad es una condición crónica caracterizada por una acumulación anormal de tejido adiposo que implica riesgos para la salud. Aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y presión arterial alta, además de deteriorar la capacidad funcional y la calidad de vida.
El Seguro Social finlandés (FPA) solo proporciona reembolso por preparaciones con semaglutida (como Ozempic y Wegovy) cuando se utilizan para tratar la diabetes tipo 2, no para la pérdida de peso. Algunos expertos argumentan que esto crea una desigualdad en la atención médica, ya que solo ciertas personas reciben reembolso.
En 2025, más de 100.000 finlandeses utilizaron medicamentos contra la obesidad, un aumento del 43% con respecto al año anterior. Muchas personas en Finlandia pagan sus medicamentos para la obesidad de su propio bolsillo.
Siete de cada diez usuarios son mujeres, y el grupo más grande son personas de entre 45 y 65 años.
