Un tribunal español ha dictaminado que dos importantes proveedores de VPN, NordVPN y Proton VPN, deben bloquear el acceso a transmisiones ilegales en vivo de partidos de la máxima categoría del fútbol español. La decisión, basada en una orden del Juzgado de lo Mercantil número 4 de Córdoba, considera a estos servicios como intermediarios tecnológicos, responsabilizándolos por las infracciones de derechos de autor según el Digital Services Act (DSA) europeo.
En esencia, la sentencia exige que las VPN bloqueen ciertas direcciones IP utilizadas para transmitir ilegalmente los partidos de la liga española. LaLiga, la organización de la liga, y Telefónica, el titular de los derechos, fueron los demandantes en este caso. Lo más destacado de la decisión es su naturaleza dinámica: LaLiga podrá actualizar la lista de direcciones IP a bloquear en tiempo real durante los partidos, sin necesidad de obtener una nueva orden judicial para cada dirección individual.
Técnicamente, esto implica que los proveedores de VPN deben configurar su infraestructura para bloquear las conexiones a las direcciones de destino especificadas. Los servicios VPN enrutan todo el tráfico de sus usuarios de forma encriptada a través de sus propios servidores, a menudo asignando nuevas direcciones IP para garantizar el anonimato y el enmascaramiento de la ubicación. La medida ordenada ahora interfiere directamente con este funcionamiento, ya que ciertas direcciones de destino deben bloquearse a nivel de red. Esto desplaza la responsabilidad de los proveedores de acceso tradicionales a los proveedores que técnicamente permiten el cifrado, el enmascaramiento de IP y la elusión del bloqueo geográfico.
El procedimiento se llevó a cabo sin la audiencia de las empresas afectadas, justificado por la urgencia y el riesgo de continuas infracciones durante las transmisiones en vivo. Según los informes, los documentos judiciales fueron traducidos a varios idiomas para llegar a las empresas de alcance internacional. Ambos proveedores tienen su sede fuera de la Unión Europea, Proton VPN en Suiza y NordVPN en Panamá, lo que complica aún más su cumplimiento.
