Estados Unidos ha anunciado que Irán ha suspendido temporalmente la ejecución de 800 personas tras la intervención del expresidente Donald Trump. Estas personas habían sido condenadas a muerte por organizar protestas contra el régimen iraní. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que Trump advirtió directamente a las autoridades iraníes sobre las graves consecuencias de llevar a cabo las ejecuciones de los manifestantes.

Según cifras de la organización noruega Iran Human Rights, al menos 3.428 manifestantes han muerto a causa de disparos de las fuerzas de seguridad. La organización advierte que el número real de fallecidos podría ser aún mayor.

Trump había advertido previamente que Estados Unidos podría tomar medidas militares contra Irán en respuesta a la represión de las protestas. Sin embargo, según informes, Washington ha dado un paso atrás por el momento, tras la intervención de los países del Golfo.

Las masivas protestas populares que tuvieron lugar en Irán la semana pasada sacudieron al gobierno. El gobierno respondió reprimiendo las protestas, cortando el acceso a Internet e intensificando las medidas de seguridad, lo que ha provocado una disminución en el número de manifestantes en los últimos días. Si bien Washington se ha retirado temporalmente de una posible acción militar, la Casa Blanca declaró el jueves que “todas las opciones siguen sobre la mesa” para el presidente.

Mientras tanto, Estados Unidos ha intensificado las sanciones económicas contra Irán en respuesta a la represión de los manifestantes. Las sanciones existentes, relacionadas con el programa nuclear iraní, ya han sumido al país en una grave crisis económica.