El frío invernal ha supuesto un respiro para los ganaderos de ovino y caprino de la Región de Murcia en su lucha contra la enfermedad de la lengua azul. El pasado verano, este virus causó importantes pérdidas en varias explotaciones de Calasparra, Moratalla y Lorca, resultando en la muerte de 500 animales. Con la disminución de las temperaturas, la actividad de los mosquitos, vectores de transmisión del virus, se reduce, lo que permite aprovechar este tiempo para la vacunación del ganado.
Ante la proximidad del retorno del calor, se está llevando a cabo una campaña de vacunación masiva. Hasta la fecha, se ha logrado inmunizar al 82% de las ovejas y cabritos de la Región, que cuenta con una población total de casi 275.000 animales. Las Agrupaciones de Defensa Sanitaria (ADS) y la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca han colaborado para asegurar que las dosis lleguen a las 1.539 granjas dedicadas a este tipo de producción.
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261.496
hembras ovinas adultas, que constituyen el mayor censo. -
9.540
machos adultos en las explotaciones ganaderas. -
2.462
animales jóvenes destinados a la reposición del ganado.
La lengua azul es una enfermedad viral que afecta a los rumiantes y se transmite a través de la picadura de ciertas especies de mosquitos. Las ovejas son las más susceptibles, mientras que los bovinos y caprinos suelen presentar síntomas leves. Es importante destacar que el virus no se transmite a los humanos y, por lo tanto, el consumo de leche, carne y sus derivados es totalmente seguro.
51.620 dosis almacenadas
Las condiciones actuales son favorables para la vacunación, ya que el manejo de los animales se complica en los meses de calor. La temporada de parideras se concentra en octubre, con el objetivo de obtener corderos para el consumo navideño, y las ovejas no se encuentran en una etapa avanzada de gestación, lo que facilita la inmunización durante el otoño e invierno.
Los análisis realizados hasta el momento en la Región han identificado diversos serotipos del virus (1, 3, 4 y 8), algunos de los cuales presentan síntomas más graves que otros. Esto ha requerido la adquisición de diferentes tipos de vacunas específicas para cada variante, todas ellas gratuitas. Recientemente, se ha completado una nueva compra de vacunas por parte de la Comunidad, lo que ha permitido almacenar un total de 51.620 dosis, con una inversión de 49.500 euros. Actualmente, se siguen administrando dosis de los serotipos 3 y 4 a los ganaderos dedicados a la reproducción de ganado ovino.
El 15 de diciembre pasado se inició el periodo estacionalmente libre de vectores, un momento en el que disminuye la transmisión del virus a través de los mosquitos. Según fuentes de la Consejería de Ganadería, “es el momento adecuado para la vacunación, ya que esta enfermedad puede generar pérdidas económicas significativas en las explotaciones afectadas, no solo por la muerte de animales reproductores, sino también por el aumento de abortos y el nacimiento de corderos prematuros o débiles”. Por este motivo, tanto el departamento del Ejecutivo murciano como las ADS y las organizaciones agrarias están llevando a cabo campañas de concienciación para fomentar la vacunación entre los ganaderos.
En 2023, tras años de ausencia, la lengua azul regresó a la Región, lo que llevó a la adquisición de 209.735 dosis de vacuna. El año pasado se adquirieron otras 540.678 dosis, y se espera que en 2025 se alcancen las 342.296 dosis. “Desde el Gobierno regional hemos insistido en que la vacunación de los rebaños frente a los diferentes serotipos de la lengua azul es la mejor estrategia para combatir la enfermedad”, afirman las mismas fuentes. “Continuamos solicitando al Ministerio una coordinación nacional en la lucha contra esta enfermedad y la declaración de la vacunación como obligatoria, ya que afecta a la cabaña ganadera de todas las comunidades, excepto Canarias, y es necesaria una acción coordinada”.
