SEÚL, 22 de junio (Reuters) — Dos buques surcoreanos transitaron por el estrecho de Ormuz tras la firma de un memorando entre Estados Unidos e Irán, según fuentes consultadas por la agencia.
El paso de los buques —operados por una compañía con sede en Seúl— se produjo horas después de que Washington y Teherán anunciaran un acuerdo preliminar para reducir tensiones en la región, aunque sin detalles sobre su contenido. El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo por donde transita el 20% del comercio global de petróleo, ha sido escenario de recurrentes tensiones entre potencias rivales.
El memorando firmado entre EE.UU. e Irán, aunque sin texto público, fue descrito por diplomáticos como un intento de «desescalar» la situación tras meses de enfrentamientos indirectos, incluyendo ataques a buques mercantes y la captura de petroleros. Analistas consultados por Reuters señalaron que el tránsito de los buques surcoreanos —identificados como Korean Star y Korean Glory— podría interpretarse como una señal de normalización comercial en medio de la incertidumbre regional.
¿Por qué este movimiento es relevante en el contexto geopolítico actual?
El estrecho de Ormuz ha sido durante años un punto de fricción entre Irán y Occidente, especialmente tras el retiro de EE.UU. del acuerdo nuclear de 2015 y las sanciones impuestas a Teherán. Según el Informe Anual de Tráfico Marítimo 2023 de la Organización Marítima Internacional (OMI), más de 900 buques pasan mensualmente por esta vía, lo que la convierte en un termómetro de la estabilidad en el golfo Pérsico.

El memorando entre Washington y Teherán, aunque sin precisiones, coincide con un aumento de las tensiones en Yemen, donde milicias respaldadas por Irán han intensificado sus operaciones contra buques vinculados a Israel. «Este tipo de acuerdos suelen ser frágiles, pero el hecho de que Corea del Sur —tercera economía de Asia— esté moviendo buques por la zona sugiere que hay un interés concreto en evitar escaladas», explicó Lee Ji-hoon, analista del Instituto Coreano de Relaciones Internacionales.
¿Qué sigue ahora para la región?
Aunque el memorando no detalla plazos ni compromisos concretos, fuentes diplomáticas indicaron a Reuters que las negociaciones podrían extenderse hasta finales de julio, cuando Irán y el Grupo E3+3 (China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania) evaluarán avances en un posible retorno al acuerdo nuclear. Mientras tanto, el tránsito de buques surcoreanos —un país que depende en un 90% de las importaciones de petróleo— refleja la urgencia de estabilizar la ruta.
En un contexto donde países como Japón y la India han reforzado su presencia naval en el golfo Pérsico, el movimiento de Corea del Sur podría ser un indicador de que las potencias asiáticas buscan minimizar riesgos comerciales. «Si este memorando se traduce en una reducción de los ataques a buques, veríamos un aumento del tráfico en las próximas semanas», advirtió Ahmed bin Sulayem, director de la Autoridad de Puertos de Dubái.
¿Cómo reaccionan otros actores?
Mientras Corea del Sur actúa como puente comercial, Israel ha mantenido una postura de cautela. El primer ministro Benjamin Netanyahu declaró el 21 de junio que su gobierno «no bajará la guardia» ante posibles amenazas iraníes, aunque sin mencionar directamente el memorando. Por su parte, Arabia Saudita —aliada clave de EE.UU.— ha observado el desarrollo con atención, especialmente tras los recientes acercamientos entre Riad y Teherán.

El caso de los buques surcoreanos subraya la interdependencia económica en una región donde el comercio supera los intereses geopolíticos. Según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el 60% de las exportaciones coreanas de tecnología pasan por rutas que cruzan el estrecho de Ormuz.


