Según los últimos datos de Sciensano, la epidemia de gripe en Bélgica aún no ha alcanzado su punto máximo, aunque se observa un ligero aumento en las hospitalizaciones. El virólogo Steven Van Gucht señaló a la RTBF que el inicio de la epidemia podría declararse en una o dos semanas, es decir, durante o justo después de las fiestas. Tradicionalmente, el pico de la temporada gripal se produce entre enero y febrero.
En Bélgica, se estima que alrededor de 500.000 personas se ven afectadas por el síndrome gripal cada año, lo que representa entre el 2% y el 8% de la población. Ante el virus, el sistema inmunológico se activa para combatir la infección. Sin embargo, en personas con sistemas inmunitarios debilitados o con enfermedades preexistentes, existe un riesgo de inflamación de órganos o agravamiento de sus condiciones de salud.
Aunque un porcentaje muy pequeño de los infectados requiere hospitalización (alrededor del 2-3%), el 6% de estos pacientes fallecen durante su estancia hospitalaria. La edad mediana de fallecimiento en pacientes sin comorbilidades es de 87 años, mientras que en aquellos con comorbilidades es de 79 años.
Durante la temporada 2024-2025, la gripe ha sido fatal para más de 2.500 personas en Bélgica. Las campañas de vacunación contra la gripe se centran principalmente en los grupos de riesgo: personas mayores de 65 años, mujeres embarazadas, personas inmunodeprimidas, pacientes con enfermedades crónicas y personal sanitario.

