Fuentes cercanas a Rusia informan de un importante cambio en el frente de batalla: las fuerzas ucranianas habrían recuperado gran parte de la ciudad de Kupiansk, en la región de Járkov, un nudo ferroviario clave para el desarrollo de la guerra. Esta información contradice completamente los informes previos rusos que anunciaban el control de la ciudad, según reporta Index.hr.
Según datos de DeepState, una fuente ucraniana de información, solo una pequeña porción central de la ciudad permanecía bajo control ruso hasta el 16 de diciembre. Los mapas del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), con sede en Washington, también confirman que la mayor parte de Kupiansk está ahora firmemente en manos ucranianas. Diversos canales de Telegram afines a Rusia han reportado que las unidades ucranianas han empujado a las tropas rusas hacia la orilla occidental del río Oskil, perdiendo importantes puentes y localidades menores alrededor de la ciudad.
El canal Rybar indica que la situación del ejército ruso en Kupiansk es crítica, con una defensa fragmentada y apoyada principalmente en el uso de drones. La misma fuente afirma que
la cadena de mando rusa habría enviado informes falsos a Putin, lo que ha provocado graves pérdidas: una unidad habría perdido cerca de 150 soldados en diciembre.
El canal Two Majors también ha confirmado que localidades estratégicas cercanas, como Kurilivka y Petropavlivka, ya no están bajo control ruso. La retirada de las reservas rusas habría impedido que las tropas de primera línea mantuvieran las posiciones previamente ocupadas. Algunos informes sugieren que oficiales de una unidad rusa dieron órdenes estando ebrios, lo que agravó aún más las pérdidas.
Kupiansk tiene una importancia estratégica en la logística del noreste de Ucrania. Situada a orillas del río Oskil, la ciudad era un importante nudo ferroviario antes de la guerra, crucial para las líneas de suministro de las fuerzas rusas. Aunque las tropas rusas ocuparon la ciudad a principios de 2022, Ucrania la recuperó en otoño y desde entonces ha sido un objetivo constante de los ataques rusos, especialmente para interrumpir las líneas logísticas.
