Canadá informó que un grupo de personas se mantiene actualmente bajo monitoreo.
Asimismo, se indicó que, una vez que estos pasajeros sean repatriados, serán sometidos a los procesos correspondientes.
La aerolínea estadounidense Delta Air Lines anunció la suspensión temporal de algunos vuelos hacia destinos turísticos en México, como respuesta al incremento en los precios de la turbosina, derivado de la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente.
De acuerdo con información confirmada por la compañía, los recortes afectarán principalmente rutas hacia Los Cabos y Puerto Vallarta, dos de los principales destinos de playa en el país. La medida busca mitigar el impacto financiero generado por el encarecimiento del combustible para aviación, que ha registrado un alza significativa en las últimas semanas.
En un comunicado citado por medios especializados, Delta explicó que la decisión responde a un «análisis continuo de la rentabilidad de las rutas», en un contexto donde los costos operativos han superado las proyecciones iniciales. Aunque no se detalló el número exacto de frecuencias afectadas, se confirmó que la aerolínea mantendrá sus conexiones más demandadas desde ciudades como Atlanta, Los Ángeles y Salt Lake City.
El ajuste en las operaciones de Delta ocurre en un momento clave para el turismo mexicano, que ha mostrado una recuperación sostenida tras la pandemia. Puerto Vallarta y Los Cabos, dos de los destinos más afectados por la medida, dependen en gran medida de los vuelos directos desde Estados Unidos para mantener su flujo de visitantes internacionales.

Autoridades del sector han señalado que, aunque la suspensión es temporal, podría generar una redistribución de pasajeros hacia otras aerolíneas o rutas alternativas. Sin embargo, advirtieron que, de prolongarse la situación, el impacto podría extenderse a hoteles, restaurantes y servicios locales que atienden a turistas estadounidenses.
Delta no es la única aerolínea que ha ajustado sus operaciones en la región. Otras compañías han implementado estrategias similares para enfrentar el aumento en los costos de combustible, aunque ninguna había confirmado recortes tan específicos como los anunciados para México.
El incremento en el precio de la turbosina está directamente vinculado al conflicto en Medio Oriente, que ha generado incertidumbre en los mercados energéticos globales. Según datos de la industria, el combustible para aviación representa entre el 20% y el 30% de los costos operativos de las aerolíneas, por lo que cualquier variación en su precio tiene un efecto inmediato en la rentabilidad de las rutas.
Analistas del sector aéreo señalan que, aunque las aerolíneas suelen cubrirse contra fluctuaciones en los precios del combustible mediante contratos a futuro, los recientes movimientos en el mercado han superado las proyecciones más pesimistas. Esto ha obligado a las compañías a reevaluar sus estrategias de operación, priorizando rutas con mayor demanda y rentabilidad.
La industria aérea global enfrenta un escenario complejo, donde la combinación de factores geopolíticos y económicos está redefiniendo las estrategias operativas. Para Delta, la prioridad en este momento es garantizar la sostenibilidad financiera de sus rutas, aunque no se descarta que, de estabilizarse los precios del combustible, se restablezcan las frecuencias suspendidas.

Mientras tanto, las autoridades turísticas mexicanas han expresado su disposición a trabajar con las aerolíneas para minimizar el impacto en los destinos afectados. En un comunicado, la Secretaría de Turismo destacó que se mantendrán abiertos los canales de comunicación con las empresas del sector para evaluar alternativas que permitan mantener la conectividad aérea con Estados Unidos.
Para los viajeros que ya tenían reservaciones en los vuelos afectados, Delta ha asegurado que se ofrecerán opciones de reembolso o reubicación en otras rutas sin costo adicional. La aerolínea recomendó a sus clientes revisar sus itinerarios a través de su página oficial o contactar a su centro de atención para obtener información actualizada.
El ajuste en las operaciones de Delta refleja un desafío más amplio para el sector aéreo, que debe equilibrar la demanda de viajes con la volatilidad en los costos operativos. Mientras el conflicto en Medio Oriente persista, es probable que otras aerolíneas evalúen medidas similares, lo que podría tener repercusiones en la conectividad aérea de la región en los próximos meses.
La empresa Aerostar informó que más de seis mil pasajeros se enfrentan a complicaciones en sus vuelos en el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín debido a las condiciones climáticas en Estados Unidos.
Según el reporte, se han reportado cancelaciones en las llegadas que afectan a un estimado de 3,077 pasajeros. Los vuelos cancelados provenían principalmente de Newark (EWR), Filadelfia (PHL), Nueva York (JFK), Boston (BOS), Baltimore (BWI), Orlando (MCO), Providence (PVD), Westchester (HPN), Raleigh-Durham (RDU), St. Thomas (STT) y St. Croix (STX), entre otros destinos.
Las aerolíneas afectadas por estas cancelaciones incluyen United, Frontier, JetBlue, Spirit, Delta y American.
En cuanto a las salidas, el informe indica que aproximadamente 3,903 pasajeros se han visto afectados por cancelaciones de vuelos con destino a Newark, Filadelfia, Nueva York, Boston, Bradley (BDL), Providence, Baltimore y otros destinos.
En total, Aerostar estima que 6,980 pasajeros se han visto afectados entre llegadas y salidas a causa de las condiciones meteorológicas en territorio estadounidense.
La tormenta invernal Fern, que traerá consigo temperaturas extremadamente bajas a gran parte de Estados Unidos, ya ha provocado la cancelación de más de 12,000 vuelos programados para este fin de semana.
Según datos de FlightAware, una plataforma especializada en el seguimiento de vuelos en tiempo real, se han cancelado 4,74 vuelos este sábado, mientras que 8,307 vuelos más han sido cancelados para el domingo.
Además de las cancelaciones, varios aeropuertos en el país han suspendido sus operaciones, lo que también afecta a la llegada de vuelos internacionales, incluyendo aquellos provenientes de México, donde ya se han reportado cancelaciones de vuelos con destino al norte.
FlightAware indica que múltiples vuelos de las aerolíneas Aeroméxico, Aeroméxico Connect, Viva Aerobus y Volaris han sido cancelados durante este fin de semana.



Esta situación coincide con lo informado por el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), a través de su Aviation Weather Center (AWC), que anticipó que varias terminales estratégicas de la red aeroportuaria estadounidense se verían afectadas por este fenómeno meteorológico.
Los aeropuertos con las mayores afectaciones son:
El AWC señaló que los aeropuertos del sur y centro de Estados Unidos serían los primeros en experimentar las consecuencias, mientras que las terminales del noreste enfrentarían retrasos y cancelaciones a medida que avance el sistema.
La información proporcionada por FlightAware se actualiza constantemente. Por lo tanto, se recomienda a los pasajeros consultar directamente con las aerolíneas para conocer el estado de sus vuelos, así como los canales oficiales de los aeropuertos para confirmar horarios, posibles cambios o reprogramaciones.
Latam Airlines finalizó el año con una flota de 371 aeronaves. Durante 2025, la compañía incorporó un total de 26 nuevos aviones, siendo el último un Boeing 787-9 Dreamliner. La aeronave llegó desde Charleston, Carolina del Sur (Estados Unidos) y se integrará en los próximos días a las operaciones de largo alcance de la aerolínea.
Este modelo tiene capacidad para 296 pasajeros. Según Boeing, el 787 se caracteriza por una estructura compuesta por aproximadamente un 50% de materiales compuestos, lo que reduce su peso en comparación con los aviones tradicionales de metal. Esto se traduce en un menor consumo de combustible para el despegue, vuelo, ascenso y maniobras, permitiendo a las aerolíneas una reducción de hasta el 25% en el consumo en comparación con los aviones que habitualmente reemplaza.
La nueva incorporación será la primera en Sudamérica en utilizar el motor GEnx (General Electric next-generation) de Aerospace, que ofrece una reducción adicional de hasta un 15% en el consumo de combustible en comparación con generaciones anteriores.
Sebastián Acuto, director de flota y proyectos de Latam Airlines Group, destacó que “la combinación del Boeing 787-9 con los motores GEnx representa un paso significativo hacia una operación más eficiente y sostenible, reduciendo el consumo de combustible y las emisiones, al tiempo que se gana flexibilidad para continuar creciendo y adaptándose a diferentes mercados y rutas. Esta incorporación es fundamental para fortalecer nuestra red de largo alcance y apoyar la expansión internacional del grupo en los próximos años”.
Es importante señalar que modelos anteriores del Boeing 787 han experimentado problemas de seguridad. De hecho, Latam enfrentó un incidente en 2024 durante un vuelo de Sidney a Auckland, donde el asiento del piloto se inclinó inesperadamente, provocando una caída abrupta de 120 metros. No obstante, la aeronave recientemente recibida corresponde a una nueva generación.
La compañía aérea tiene previsto adquirir más de 17 aviones Boeing 787 Dreamliner, lo que elevará a aproximadamente 60 el número de aeronaves de esta familia para finales de la década.
La incorporación de este Dreamliner se enmarca en el plan de crecimiento de Latam, que contempla la incorporación de un total de 130 nuevos aviones en los próximos años, con el objetivo de mantener una edad promedio de la flota inferior a los 12 años.
Para 2026, se prevé la llegada de 41 nuevas aeronaves, incluyendo los primeros aviones del fabricante brasileño Embraer. Latam cuenta con un pedido de 24 aviones de Embraer por un valor de US$2.100 millones, y tiene una opción para encargar otros 50.
En 2027, se espera recibir otros 27 aviones, incluyendo el primer Airbus XLR.
“Latam prevé incorporar más de 130 nuevas aeronaves de distintos fabricantes de aquí a 2030, lo que permitirá ampliar su red y mejorar la eficiencia en rutas de media y larga distancia. Con esta inversión, Latam proyecta que más del 50% de su flota será de última generación hacia el final de esta década”, señaló la compañía.
