Una impactante exposición colectiva titulada «Violence+» ha abierto sus puertas en la Villa Pellé de Praga, presentando el trabajo de 15 artistas de diferentes generaciones. La muestra, que estará disponible hasta el 22 de marzo, explora las profundidades del hiperrealismo y cómo estos creadores buscan trascender la mera ilusión visual.
Según la curadora Martina Vítková, el título de la exposición alude a una realidad intensificada de diversas maneras. “Siento que el término hiperrealismo ha perdido su significado, que ya no representa nada”, explica Vítková, quien argumenta que la obra de estos artistas va más allá de las posibilidades de la fotografía.
El hiperrealismo, un movimiento originario de Estados Unidos en la década de 1970, está representado en la exposición por figuras clave como Theodor Pištěk, fallecido recientemente, cuyas tres obras ilusionistas de los años 70, cedidas por la Galería Alš de Bohemia del Sur, son una pieza central de la muestra. También se exhiben obras de Bedřich Dlouhý, pedagogo de la Academia de Artes de Praga, quien también falleció el año pasado, junto con sus colegas Zdeněk Beran y Pavel Nešleha, todos miembros del grupo «Zaostalí» a finales de los años 80 y posteriormente mentores de una nueva generación de artistas cuyas obras también se pueden ver en Villa Pellé.
La exposición incluye artistas nacidos en la década de 1960, como Karl Balcar, Richard Štipl y Blanka Valchářová, siendo esta última la única mujer representada. También se presentan creadores nacidos entre 1970 y 1980, como Daniel Pitín y Jan Uldrych, y el artista más joven de la muestra, Leoš Suchan, nacido en 1989.
Foto: Profimedia.cz
Las obras seleccionadas juegan con la ilusión y la imitación, trascendiendo los géneros tradicionales del retrato, la naturaleza muerta, el paisaje o la pintura histórica. Karl Balcar, por ejemplo, señala que la pintura en el mundo actual es uno de los medios más lentos. “Antes de tensar el lienzo, el mundo ya ha cambiado por completo”, comenta.
Vladana Rýdlová, directora de la Galería Villa Pellé, destaca que esta es la primera vez que se exhiben 15 artistas en las tres plantas de la villa, ya que las exposiciones locales anteriores eran más pequeñas. La muestra actual, además, revela cómo la realidad a menudo se transforma en una imagen que también es real. “Ambos fenómenos critican indirectamente una época en la que uno se pierde en un exceso de realidad y deja de sentirla verdaderamente”, explica Rýdlová.
La curadora invita al público a descubrir las capas de significado, a disfrutar de la ejecución impecable y a reflexionar sobre el sentido y la ética. La exposición contará con visitas guiadas comentadas por la curadora y los propios artistas.





