Spirit Airlines ha iniciado el proceso de cierre de sus operaciones, lo que ha resultado en la cancelación de la totalidad de sus vuelos y el cese definitivo de su actividad comercial.
La compañía ha comenzado una fase de liquidación tras el colapso de las negociaciones para obtener un rescate financiero. De acuerdo con la información disponible, los intentos de alcanzar un acuerdo de salvamento fallaron, llevando a la aerolínea a salir del negocio.
En el marco del contexto geopolítico actual, se ha reportado que la caída de Spirit Airlines constituye la primera baja de la industria aérea derivada de la guerra en Irán.
