Un estudio reciente analiza el sistema de desempleo temporal en Bélgica, destacando su generosidad y uso extendido, incluso fuera de las crisis económicas. Actualmente, coexisten dos modalidades: la suspensión completa de la actividad laboral por un máximo de cuatro semanas consecutivas y la reducción parcial de la jornada laboral, pudiendo alcanzar hasta un año (hasta dos días semanales) o tres meses (más de dos días semanales). Los autores del estudio señalan que solo se requiere un período de espera de una semana entre dos períodos consecutivos, lo que facilita un uso casi continuo de este mecanismo.
Un tercio de los trabajadores afectados durante la pandemia de Covid
Originalmente diseñado para los trabajadores manuales, más susceptibles a las interrupciones laborales (excluyendo el desempleo temporal por inclemencias meteorológicas), el sistema se ha extendido progresivamente a los empleados tras la crisis económica de 2008. El financiamiento del sistema recae principalmente en el Estado federal, a través de la Seguridad Social, que cubre las horas no trabajadas (60% del salario bruto, con un límite). Los empleadores suelen añadir un complemento (mínimo de 5,20 euros por día). A pesar de esto, los trabajadores pueden experimentar una reducción significativa de sus ingresos. En ciertas condiciones, las empresas también están sujetas a una cotización de responsabilidad, destinada a la Seguridad Social, cuyo importe depende de su historial de uso del desempleo temporal, con el objetivo de fomentar un uso responsable del sistema.
Según el estudio, “Bélgica cuenta con uno de los sistemas de desempleo temporal más antiguos y generosos de Europa”. Durante la gran recesión de 2009, el 5% de los empleados se acogió a este mecanismo. Y durante la crisis del Covid en 2020, casi un tercio de la fuerza laboral se vio afectada. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los otros países, el recurso al desempleo temporal sigue siendo muy elevado en Bélgica, incluso en tiempos de estabilidad económica.
Un obstáculo para el crecimiento económico
En algunos sectores, como la industria manufacturera, el desempleo temporal protegió el empleo durante la recesión de 2008, actuando como un amortiguador a corto plazo que estabilizó los puestos de trabajo y ayudó a las empresas a superar sus restricciones de liquidez. No obstante, en otros sectores menos afectados, no se observó ningún efecto positivo sobre el empleo, lo que sugiere la existencia de “efectos de oportunidad”: “algunas empresas se beneficiaron del sistema sin que sus empleos estuvieran realmente amenazados”. Esto movilizó recursos públicos sin beneficios adicionales para el empleo, y conlleva el riesgo de ralentizar la reasignación de la mano de obra hacia empresas que la necesitan, frenando así el crecimiento económico.
El sistema movilizó recursos públicos sin beneficios adicionales para el empleo.
Los autores del estudio recomiendan, por lo tanto, limitar el uso excesivo del sistema. Proponen, además del número máximo de días durante los cuales un empleado puede estar en desempleo temporal de forma consecutiva, establecer un período mínimo entre dos fases, para evitar un recurso prolongado y sistemático al mecanismo.
El fortalecimiento de la responsabilidad financiera de las empresas es un elemento complementario esencial, que pasa por una cotización aplicable a un umbral más bajo (el número de días de desempleo temporal a partir del cual se aplica).
¿Y el bienestar de los trabajadores?
Además del aspecto económico, el estudio también incluye una dimensión psicológica. Revela que el desempleo temporal a menudo se percibe como una alternativa preferible al despido, pero puede generar estrés, incertidumbre y pérdida de referencias. Algunos trabajadores lo ven como un respiro, pero otros se preocupan por su futuro profesional o financiero. Por ello, el estudio también recomienda mejorar la comunicación interna para reducir la inseguridad percibida y fomentar actividades útiles durante los períodos no laborales (formación, etc.) para mantener el compromiso y el vínculo organizacional.
Estudio disponible en https://www.regards-economiques.be/
