El índice Merval registró un crecimiento significativo en dólares durante la gestión de Javier Milei, impulsado por una reconfiguración de su composición sectorial. Según un análisis de Infobae, este avance refleja un cambio en la «anatomía» del mercado, donde el peso de las empresas energéticas ha ganado terreno frente al sector bancario tradicional.
¿Cuánto aumentó el Merval en dólares bajo el gobierno de Milei?
El mercado accionario argentino mostró un desempeño positivo al ser medido a través del Contado con Liquidación (CCL). De acuerdo con Infobae, el índice no solo creció en pesos, sino que logró superar la brecha cambiaria y la devaluación, consolidando una tendencia alcista en moneda dura desde el inicio del mandato actual.
Este fenómeno se vincula a lo que el mercado denomina el «trade Milei». Los inversores han apostado por activos locales basados en las expectativas de desregulación económica y el ajuste fiscal implementado por el Ejecutivo nacional.
¿Cómo cambió la composición de las empresas en el índice?
La estructura del Merval ha sufrido una transformación profunda. Según reportó Infobae, el índice ha dejado de depender casi exclusivamente del comportamiento de los bancos para diversificar su motor de crecimiento. Históricamente, entidades como Grupo Financiero Galicia o Banco Macro dictaban el rumbo del mercado.

En la actualidad, la anatomía del índice muestra un desplazamiento de poder hacia otras industrias. El peso relativo de las compañías energéticas y de servicios públicos ha aumentado, lo que reduce la volatilidad ligada estrictamente al sector financiero y distribuye el riesgo entre más sectores productivos.
¿Qué sectores impulsan el crecimiento actual del mercado?
El sector energético lidera la tendencia actual. Infobae destaca que empresas vinculadas a la explotación de Vaca Muerta y a la generación de electricidad han tomado un rol protagónico en el índice. Este movimiento responde a la expectativa de mayores inversiones y a la eliminación de trabas regulatorias en el área de energía.
Mientras que en periodos anteriores la banca era el principal refugio, hoy el capital fluye hacia activos reales y energéticos. Esta rotación indica que el mercado ya no solo especula con la estabilidad monetaria, sino con la capacidad productiva y exportadora del país.
