El senador nacional por Santa Fe, Marcelo Lewandowski, ha presentado un proyecto de ley con el objetivo de establecer nuevamente límites a las tasas de interés aplicadas a tarjetas de crédito y préstamos bancarios, en respuesta al creciente endeudamiento de las familias argentinas.
La propuesta legislativa busca fijar “límites razonables” a los intereses, restringir los cargos punitorios que se consideren abusivos y fortalecer el rol del Banco Central (BCRA) en el control del sistema financiero. Un punto clave del proyecto es que los intereses punitorios no excedan en más de un 25% la tasa compensatoria.
Según información publicada por el diario El Litoral, el proyecto también contempla la introducción de un tope “lógico” en el pago mínimo de las tarjetas de crédito, considerando que, debido al alto nivel de los intereses, muchos usuarios no logran cubrir ni siquiera ese monto, lo que perpetúa el crecimiento de la deuda. Esta iniciativa surge como una respuesta a la combinación de la desregulación del sistema financiero y la crisis económica, factores que han llevado a un aumento en el uso del crédito –principalmente– para cubrir gastos esenciales como la alimentación.
El proyecto se basa en un deterioro continuo de los indicadores financieros de los hogares. Datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) revelan que la deuda con tarjetas de crédito ha aumentado un 55% en el último año, mientras que la morosidad se ha triplicado en el mismo período. Adicionalmente, se estima que uno de cada cuatro deudores tiene dificultades para cumplir con sus obligaciones, y en muchos casos, las familias destinan hasta un tercio de sus ingresos al pago de deudas.
En paralelo, se están impulsando otros proyectos de ley en el Congreso para abordar el problema del sobreendeudamiento. Los diputados socialistas Pablo Farías y Esteban Paulón, pertenecientes al bloque Provincias Unidas, promueven una modificación de la ley de concursos y quiebras para incorporar la figura del “sobreendeudamiento pasivo”, definida como la incapacidad manifiesta de hacer frente a las obligaciones tanto con bancos como con fintech.
Esta propuesta permitiría a los jueces anular créditos considerados abusivos y establecer que, en el caso de deudores que hayan actuado de buena fe, podrían ser liberados de la deuda residual en un plazo máximo de un año, además de fijar planes de pago que no excedan los tres años.
Por su parte, el diputado de Unión por la Patria y ex director de la Aduana, Guillermo Michel, está promoviendo la creación de un “Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas”. El proyecto prevé que jubilados, trabajadores, monotributistas y beneficiarios de programas sociales puedan acceder a créditos de la Anses para cancelar deudas con tarjetas, plataformas digitales y otros operadores financieros.
En este contexto, Lewandowski impulsa su iniciativa como una herramienta para frenar el aumento del endeudamiento y la morosidad, y ha solicitado su tratamiento en el Senado a partir del inicio de las sesiones ordinarias. El legislador advirtió que esta situación se debe, en parte, a la desregulación financiera posterior al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, que, según su crítica, permitió a bancos y emisoras de tarjetas fijar tasas de interés sin controles efectivos.
“Esto es una necesidad real de quienes nos trajeron a esta banca”, afirmó. También señaló que “liberaron a los bancos y a las tarjetas de crédito para que le cobren a la gente los intereses que crean conveniente, sin ningún tipo de regulación”, y describió el impacto social del fenómeno: “El poder adquisitivo ha caído, la gente pierde el trabajo y no puede afrontar sus compromisos. Estamos en una economía frenada, en un contexto de estanflación”.
Finalmente, insistió en la necesidad de avanzar con el debate legislativo sin demoras y de abrir la iniciativa a contribuciones de otros sectores. “La gente está desesperada, las deudas se comen el sueldo y no hay respuestas. Tenemos que atender esta realidad”, concluyó.
