Una estrategia de inversión se centra en obtener beneficios principalmente del decaimiento Theta. Este enfoque implica la venta de opciones cuando su precio se encuentra cercano a su valor justo, evitando la búsqueda de tendencias especulativas o modas pasajeras en el mercado.
La filosofía subyacente a esta táctica es capitalizar la erosión del valor temporal de las opciones a medida que se acerca su fecha de vencimiento. En lugar de intentar predecir movimientos significativos de precios, se busca una rentabilidad constante a través de la gestión del tiempo y el valor intrínseco de los contratos de opciones.
