Inestabilidad en los precios del combustible en Letonia: entre el alza actual y las promesas de reducción
La situación del mercado de combustibles en Letonia atraviesa un momento de contrastes. Mientras que las capitales de los países bálticos muestran tendencias divergentes esta semana, en Letonia los conductores continúan enfrentando incrementos en los costos de suministro.
Según datos recientes, el precio medio de la gasolina aumentó un 4,4% la semana pasada, mientras que el diésel registró un incremento del 1,2%. Esta presión económica ha tenido un impacto directo en el comportamiento de la población, ya que casi el 25% de los residentes letones han reducido el uso de sus vehículos debido a los altos precios del combustible.
Para mitigar este impacto, la Saeima aprobó el pasado jueves 26 de marzo de 2026 la Ley de Limitación del Aumento de los Precios del Combustible. Esta normativa contempla medidas temporales para reducir el efecto del encarecimiento de los carburantes sobre la economía nacional y los ciudadanos, destacando una reducción provisional del impuesto sobre el consumo (accisa) para el diésel, lo que podría traducirse en una bajada de hasta 8,6 céntimos por litro.
Anda Čakša, presidenta de la Comisión de Presupuesto y Finanzas (Impuestos), señaló que se trata de una “decisión equilibrada” orientada a disminuir la presión de los costos sobre las empresas y fortalecer la estabilidad económica, manteniendo al mismo tiempo el nivel general de los ingresos presupuestarios.
A pesar de este marco legal, existe una creciente incertidumbre entre los consumidores, quienes cuestionan por qué la reducción prometida de aproximadamente 8 céntimos para el diésel aún no se refleja en los precios finales. Ante esto, los comerciantes de combustible han comenzado a brindar explicaciones sobre las razones por las cuales el recorte del impuesto sobre el consumo todavía no es perceptible en las estaciones de servicio.
