El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado a varios países a enviar buques de guerra para escoltar embarcaciones a través del Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica. Trump advirtió que incluso con una posible contención militar de Irán, este país podría causar problemas fácilmente mediante el uso de drones, minas o misiles.
En una declaración en su plataforma Truth Social, Trump también amenazó con bombardear la costa iraní y hundir sus barcos, asegurando que pronto se garantizaría la seguridad y la libre navegación en el Estrecho de Ormuz. Según informes, varios países estarían considerando la posibilidad de colaborar en esta iniciativa.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Hossein Amir-Abdollahian, declaró que el Estrecho de Ormuz permanecerá abierto a la navegación, pero solo para buques que no pertenezcan a “enemigos”.
En un giro inesperado, algunos medios sugieren que Trump ha buscado la ayuda de China para resolver la situación, lo que plantea interrogantes sobre la estrategia estadounidense en la región.
Mientras tanto, Irán ha negado haber cerrado el Estrecho de Ormuz, afirmando que las restricciones solo se aplicarían a embarcaciones vinculadas a Estados Unidos e Israel. Además, el gobierno iraní ha rechazado las acusaciones estadounidenses sobre la salud del nuevo líder supremo.
