El Estrecho de Ormuz ha sido cerrado por Irán, que advierte que atacará cualquier embarcación que intente atravesarlo, según informes recientes. Esta medida drástica se produce en el contexto de una escalada de tensiones en Oriente Medio, tras ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán, y la consiguiente respuesta iraní contra bases estadounidenses e israelíes.
El cierre del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el transporte de petróleo a nivel mundial, ha provocado una fuerte reacción en los mercados internacionales. Se estima que por este estrecho transita aproximadamente el 20% al 30% del petróleo transportado por mar a nivel global, lo que equivale a unos 20 millones de barriles diarios de crudo y condensado en 2025. El 28 de febrero, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció la prohibición de paso, lo que inmediatamente generó caos en el transporte de buques tanque. Datos recientes indican una reducción del 40% al 50% en el flujo de petróleo a través del estrecho el 28 de febrero, con imágenes satelitales que muestran congestión cerca del puerto de Fujairah.
Esta interrupción en el suministro ha impulsado los precios del petróleo. El 2 de marzo, el crudo Brent abrió con un aumento del 13% hasta los 82 dólares por barril, para luego cerrar con un incremento del 9,27% a 79,62 dólares por barril. El crudo WTI también experimentó un aumento significativo, alcanzando los 75 dólares.
Las consecuencias de esta situación se extienden más allá del mercado energético. Se anticipa una escasez de recursos físicos y un aumento de precios en sectores como la energía, la química, la alimentación y el transporte marítimo, lo que podría desencadenar una serie de impactos en la cadena de suministro global y generar presiones inflacionarias. Empresas chinas ya están modificando sus rutas de envío para evitar el Estrecho de Ormuz.
Además, varias compañías navieras importantes han implementado recargos de emergencia, y el transporte aéreo en Oriente Medio se ha visto gravemente afectado por la inestabilidad regional.
