Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, llevadas a cabo en Islamabad, Pakistán, han terminado sin alcanzar un acuerdo. J.D. Vance confirmó que la delegación estadounidense regresará a los Estados Unidos sin haber logrado un pacto.
El conflicto por el Estrecho de Hormuz
El principal motivo del estancamiento en las conversaciones son las profundas discrepancias respecto al Estrecho de Hormuz. Mientras que Estados Unidos exige la reapertura total del tráfico marítimo, Irán ha presentado un plan de 10 puntos en el que reclama su soberanía y el derecho a cobrar tasas por el paso.
Ante la falta de avances, el presidente Trump ha amenazado con bloquear el estrecho. Además, aseguró que Estados Unidos interceptará cualquier embarcación en aguas internacionales que haya pagado peajes a Irán y procederá a destruir las minas que, según afirmó, fueron colocadas por los iraníes.
Acciones militares y objetivos
En paralelo a las discusiones, el ejército de Estados Unidos informó que dos buques de guerra han navegado a través del estrecho para iniciar operaciones de desminado. El objetivo de esta intervención es establecer un nuevo paso seguro para el comercio civil.

Impacto en los mercados y postura diplomática
El fracaso de estas negociaciones ha provocado alertas sobre un posible incremento brusco de los precios, calificándose como el desenlace que el mercado menos deseaba.
A pesar de la salida de la delegación estadounidense, Pakistán, que ha fungido como mediador en el proceso, ha señalado que las negociaciones entre Irán y Estados Unidos aún podrían continuar.
