Tensión máxima entre EE. UU. E Irán: Trump lanza ultimátum mientras Teherán rechaza propuesta de paz
El gobierno de Estados Unidos y el régimen de Irán se encuentran en una fase crítica de negociaciones para poner fin a las hostilidades. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha establecido un plazo límite hasta el martes 7 de abril para alcanzar un acuerdo, advirtiendo que, de lo contrario, intensificará los ataques militares contra el país persa.
Detalles de la propuesta de paz
La propuesta actual, que cuenta con la mediación de Pakistán, Egipto y Turquía, contempla un cese al fuego inmediato. Este primer paso sería seguido por la finalización de un acuerdo más amplio en un periodo máximo de 20 días. Sin embargo, Trump ha condicionado el avance de estas conversaciones a la reapertura del Estrecho de Ormuz.

Amenazas y plazos
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense fue tajante al exigir la apertura del estrecho, amenazando con que el martes sería el “Día de las Plantas de Energía y el Día de los Puentes” en Irán. Asimismo, Trump señaló en entrevista con Fox News que, si el Irán se niega a firmar un entendimiento, Estados Unidos podría confiscar el petróleo iraniano.
A pesar de que los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner mantienen conversaciones intensas a través de canales indirectos, el presidente ha manifestado su escepticismo sobre la capacidad de los iraníes para llegar a una conclusión definitiva. Por otro lado, Trump afirmó que el gobierno estadounidense envió armamento a manifestantes iraníes a principios de año a través de los kurdos, aunque cree que dicho armamento fue retenido sin llegar a los opositores del régimen en Teherán.
La postura de Teherán
Por su parte, Irán ha rechazado la reapertura del estrecho como parte de una tregua temporal y ha manifestado que no acepta los plazos impuestos por Washington. Previamente, el viernes 3 de abril, Teherán ya había rechazado una propuesta de cese al fuego de 48 horas. Según fuentes citadas por la agencia Fars, Irán considera que dicha oferta fue resultado de una estimación equivocada de Estados Unidos sobre la capacidad militar de la República Islámica.
El líder supremo de Irán ha asegurado que los “asesinatos y crímenes” no detendrán a las Fuerzas Armadas del país. Asimismo, el gobierno iraní ha advertido que cualquier ataque contra su infraestructura tendrá consecuencias a escala global.
