Las tensiones entre el régimen talibán de Afganistán y Pakistán han vuelto a intensificarse desde el pasado mes de febrero, marcando un nuevo periodo de inestabilidad entre ambas naciones.
El Gobierno de Islamabad acusa a Afganistán de brindar refugio a militantes islamistas que han perpetrado ataques en territorio pakistaní, una afirmación que Kabul ha negado rotundamente.
Ante este escenario, China ha intervenido ofreciendo su mediación para ayudar a reducir las hostilidades. En el marco de estos esfuerzos, representantes de ambos países han mantenido recientemente conversaciones de paz en territorio chino, encuentros que han sido calificados como “útiles” para intentar resolver el conflicto.
