En octubre, Tesla introdujo versiones de menor precio de sus dos modelos más vendidos en Estados Unidos, en un intento por impulsar las ventas. La compañía había sido criticada por la lentitud en el lanzamiento de opciones nuevas y más asequibles para mantener su competitividad.
Musk, actualmente el hombre más rico del mundo, tiene el objetivo de aumentar significativamente las ventas y el valor en el mercado de valores de Tesla durante la próxima década para asegurar un paquete de compensación sin precedentes. El acuerdo, aprobado por los accionistas en noviembre, podría generar una remuneración de hasta 1 billón de dólares (740.000 millones de libras esterlinas).
Como parte del acuerdo, Musk también debe vender un millón de robots humanoides en los próximos diez años. Tesla ha invertido fuertemente en su producto “Optimus” y en los “Robotaxis” autónomos.
Las ventas de Tesla se desplomaron en los primeros tres meses de 2025 tras una reacción negativa al papel de Musk en la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
Además de Tesla, los intereses comerciales del multimillonario incluyen la plataforma de redes sociales X, la empresa de cohetes SpaceX y The Boring Company, dedicada a la excavación de túneles.
Esas responsabilidades, junto con su trabajo en el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Trump (Doge), llevaron a algunos inversores a sugerir que Musk no estaba dedicando suficiente atención a Tesla.
Desde entonces, Musk se ha comprometido a reducir “significativamente” su papel en el gobierno de Estados Unidos.
