Científicos brasileños desarrollan examen de sangre para detectar cáncer de mama en etapas tempranas
Investigadores en Brasil han desarrollado un nuevo examen de sangre, denominado RosalindTest®, capaz de detectar señales moleculares del cáncer de mama en sus etapas iniciales. Este avance, que presenta una precisión del 95% para identificar la enfermedad, busca reducir el número de diagnósticos tardíos y ampliar el acceso al rastreo preventivo.
El test es el resultado de diez años de investigación y surge de una colaboración entre la Faculdade de Medicina do ABC (FMABC) y la empresa de biotecnología LiqSci, integrante del ecosistema de deep tech Sthorm. Según Fernando Luiz Affonso Fonseca, científico jefe y cofundador de LiqSci, el examen funciona mediante la detección de alteraciones en el metabolismo de las células cancerosas a través de biomarcadores presentes en la sangre.
Un desafío de salud pública en Brasil
El desarrollo de esta tecnología responde a un escenario crítico: el cáncer de mama es el tercer tipo de cáncer que más muertes provoca en Brasil, con una estimación de 20,000 fallecimientos anuales según el Instituto Nacional de Câncer (Inca). A pesar de que las probabilidades de curación son altas cuando se descubre en fases iniciales, muchas mujeres llegan al diagnóstico en etapas avanzadas.
Uno de los principales obstáculos es el acceso desigual a la mamografía, el examen principal de detección, especialmente en regiones remotas y dentro de la red pública de salud. En el Sistema Único de Salud (SUS), el rastreo se recomienda para mujeres de 50 a 69 años, aunque desde 2025 el Ministerio de Salud amplió el acceso a partir de los 40 años bajo evaluación médica. No obstante, la enfermedad ha comenzado a presentarse de forma más agresiva en mujeres más jóvenes, quienes no cuentan con protocolos de rastreo en sus rangos etarios.
Implementación y acceso al sistema público
Actualmente, el RosalindTest® se encuentra en fase de pruebas y está siendo aplicado en jornadas (*mutirões*) organizadas por empresas privadas, siguiendo las normativas de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa). Thiago Sakamoto, cofundador de LiqSci, ha indicado que la misión de la organización es lograr que el examen sea incluido en el SUS para que toda la población pueda acceder a él.
La principal ventaja de este examen es su portabilidad. Al requerir una simple recolección de sangre que puede ser realizada en campo por cualquier profesional de la salud, la tecnología puede trasladarse fácilmente a regiones con infraestructura médica limitada, facilitando el diagnóstico precoz en zonas vulnerables.
