La clasificación para la final del Campeonato Mineiro sacó a la luz a un Tite reflexivo en la rueda de prensa. Tras la victoria sobre el Pouso Alegre por 1 a 0 en el Mineirão, el entrenador no se limitó a analizar los noventa minutos; trazó un paralelo entre el presente y uno de los años más gloriosos de la historia del club. Para un técnico que acababa de pasar por una reunión de exigencias con la principal hinchada organizada en la Toca da Raposa 2, el mensaje fue claro: el título estatal es el cimiento para ambiciones mucho mayores.
Después de la visita de la Máfia Azul al centro de entrenamiento, donde el grupo exigió “garra” y mejores resultados, Tite reconoció que el cariño de la afición no surgirá de forma gratuita. Para el comandante, la aceptación de su trabajo está intrínsecamente ligada a la entrega de copas.
“La popularidad [con la afición] se da con las victorias. Y nosotros sabemos de eso, de la grandeza que tiene el Cruzeiro. Aparte del trabajo, la resiliencia y la persistencia no consigo encontrar otra forma, aunque sean [solo] dos meses que estemos trabajando.”
Tite, técnico del Cruzeiro
El entrenador también aprovechó para justificar las fluctuaciones de este inicio de temporada. Según Tite, la planificación exigió cautela física y la utilización estratégica de las categorías inferiores para preservar los pilares de la plantilla tras las vacaciones.
“Y con el calendario, a veces, en una parte física, en una parte mental, en la parte táctica de organización, en una retomada de ritmo de los atletas. Y ahí optamos al principio por no poner a los principales atletas, porque había que retrasar las vacaciones, entonces utilizamos a los jóvenes de la cantera. Ahora es la búsqueda del título.”
El presagio de la Libertadores
El punto más interesante de la rueda de prensa fue cuando Tite buscó en el pasado la justificación para la obsesión por el trofeo mineiro. Destacó que el título estatal puede servir como combustible psicológico para la conquista de la Copa Libertadores, como ocurrió en 1997.
Al rescatar este precedente, el técnico señaló que el Campeonato Mineiro no es un fin, sino un medio indispensable para fortalecer la mentalidad del equipo de cara a competiciones continentales.
“El título mineiro quizás sea poco por la grandeza de la historia del Cruzeiro, pero yo también sé que en 97, cuando fue campeón de la Libertadores, el Cruzeiro fue campeón mineiro, eso es un factor pequeño, pero es una fuente generadora de confianza para la secuencia del trabajo, poco para la historia del Cruzeiro, pero para una secuencia de la temporada es bueno”, concluyó.
