El barrio Libertad se convirtió el pasado 11 de septiembre en el escenario de una dramática situación que podría haber sido sacada de una película de terror. Durante tres horas, una manzana entera fue testigo de escenas violentas que incluyeron rehenes, un intenso operativo policial, un policía herido y, finalmente, dos fallecidos en circunstancias aún bajo investigación. Un hombre, Flavio Basualdo (40), enfrenta ahora un juicio por su participación en los hechos.
Basualdo permanece detenido desde aquel día, acusado de participar en la toma de rehenes de una mujer y sus dos nietas junto a Matías “Pata de Palo” Cornejo (29) y Nahuel Niz (26), quienes perdieron la vida. Las autoridades consideran que, dadas sus vidas fuera de la ley, probablemente no habrían colaborado con la investigación.
El fiscal Carlos Russo lidera la investigación sobre lo ocurrido en República Árabe Siria al 800. Si bien aún se espera un último peritaje para determinar las causas exactas de las muertes de Cornejo y Niz, Basualdo será juzgado por violar el domicilio de las víctimas, privarlas de su libertad y colaborar con Cornejo para que permaneciera prófugo. Recordemos que “Pata de Palo” era buscado por el asesinato de Rubén Darío Ordóñez, y la toma de rehenes se desencadenó durante un operativo policial para capturarlo.
Desarrollo de los hechos
Basualdo, originario de Buenos Aires pero con vínculos con Cornejo, se involucró en los hechos de manera voluntaria la tarde del 11 de septiembre. Cornejo, conocido como “Pata de Palo” debido a la amputación de una pierna en 2015 tras un incidente con la policía (el oficial involucrado fue condenado a 12 años de prisión), era un delincuente temido y violento, con una vida marcada por el conflicto con la ley. Estaba prófugo desde mayo de 2025, tras el asesinato de “Viruta” Ordóñez.
Nahuel Niz, amigo de Cornejo y vecino de la casa donde se produjo la toma de rehenes, era una de las pocas personas que lo apoyaba.
Horas antes del desenlace, la DDI allanó una vivienda en avenida Libertad al 8800 y en Pasaje Venezuela 60 en busca de Cornejo. Basualdo se encontraba en el lugar y, al enterarse de la presencia policial, se dirigió a la casa de Niz para alertar a Cornejo. Posteriormente, Basualdo declaró que había ido a la casa de Niz por una moto que le había vendido, aunque esta versión fue desmentida por otros testigos.
Matías “Pata de Palo” Cornejo.
Gracias a la advertencia de Basualdo, Cornejo se armó con al menos tres pistolas y una granada para enfrentarse a la policía. “No me entrego. Me voy a cagar a tiros y me mato”, habría dicho “Pata de Palo”.
En ese momento, llegó la policía y se produjo un intercambio de disparos. Un proyectil impactó en la pierna de un oficial.
Según la reconstrucción del fiscal Russo, Basualdo, Cornejo y Niz saltaron un muro hacia la casa vecina, donde se encontraban una mujer de 77 años y sus nietas de 17 y 19 años. Fuertemente armados, permanecieron allí, con Basualdo desempeñando un papel secundario en la toma de decisiones.
La policía solicitó refuerzos y se desplegó un importante operativo: camionetas, fuerzas especiales, agentes de calle, drones, el equipo de Explosivos e incluso el fiscal Russo, quien estableció un centro de crisis. Las autoridades sabían que “Pata de Palo” era capaz de cualquier cosa y que había rehenes inocentes.
En un momento dado, se escucharon detonaciones, pero la policía actuó con cautela y no ingresó de inmediato. Una de las jóvenes, encerrada en el baño, envió mensajes a su madre, dando indicaciones hasta que informó haber visto a alguien tendido en un charco de sangre.
Policías parapetados frente a una de las viviendas de la manzana rodeada.
Al ingresar, la policía encontró a “Pata de Palo” muerto, con un disparo en la sien derecha. Junto a él había dos pistolas calibre 9 milímetros y una tercera sobre un sillón. Niz aún estaba vivo, pero también presentaba un disparo en la cabeza y otro en el brazo izquierdo. Falleció poco después de ser trasladado al HIGA.
El futuro del caso
La acción penal por la toma de rehenes se limita a Basualdo, ya que los otros dos responsables fallecieron. El fiscal Russo solicitó su elevación a juicio, y la Justicia de Garantías consideró que existen pruebas suficientes para mantener la acusación. Russo también ha abierto la posibilidad de un acuerdo de juicio abreviado, que permitiría a Basualdo evitar el debate a cambio de una pena menor, siempre y cuando sea aprobado por el tribunal.
Finalmente, queda por determinar cómo murieron Cornejo y Niz. Ambos se abrazaron poco antes de los disparos. Se esperaba el suicidio de Cornejo, pero la lealtad de Niz tenía un límite: la supervivencia.
Un peritaje reciente confirmó que las heridas de bala de Niz fueron realizadas a una distancia superior a 50 centímetros, lo que sugiere que no se disparó a sí mismo, sino que fue Cornejo quien lo atacó, ya que, según los testimonios de las rehenes, Basualdo no portaba ninguna de las armas encontradas. El proyectil extraído del cráneo de Niz coincidía con una de las pistolas calibre 9 milímetros halladas junto al cuerpo de Cornejo. ¿Fue un pacto suicida o una traición final de “Pata de Palo”?
Este dramático episodio en el barrio Libertad aún necesita la confirmación de los hechos: el presunto asesinato de Niz por parte de Cornejo y el posterior suicidio de este último. Y, por supuesto, la sentencia que recibirá Basualdo en los próximos meses.
