Recientes testimonios de antiguos colaboradores han arrojado luz sobre la compleja y excéntrica personalidad de Tomonobu Itagaki, el creador de la serie Dead or Alive y responsable del resurgimiento de Ninja Gaiden, quien falleció el pasado octubre a los 58 años.
Un incidente crítico con la policía de Los Ángeles
Kengo Aoki, director representativo y CEO de Soft Gear (anteriormente conocida como Phoenix Soft), compartió anécdotas sobre su tiempo trabajando con Itagaki en Valhalla Game Studios, específicamente durante el desarrollo de Devil’s Third, el título exclusivo de Wii U lanzado en 2015.

Uno de los relatos más impactantes ocurrió durante un viaje a Los Ángeles para asistir al E3. Según Aoki, mientras se encontraban en una fiesta previa al evento en su habitación de hotel, Itagaki salió al balcón y comenzó a gritar: «¡Voy a conquistar el mundo! ¡Vengan, únanse a mí!».
La reacción fue inmediata y severa: aproximadamente diez patrullas del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) rodearon el lugar con los oficiales apuntando con sus armas, creando una situación de extrema tensión que Aoki describió irónicamente como una «situación real de Dead or Alive». Este incidente terminó con la hospitalización de urgencia del desarrollador.
Inestabilidad y temperamento
El testimonio de Aoki revela que Itagaki había estado luchando con su salud mental y general desde mediados de la década de 2010. Además de sus crisis, se describió un comportamiento errático y boisterous. Aoki recordó un viaje de negocios a China donde Itagaki, bajo los efectos del alcohol, comenzó a gritar en medio de la calle y a buscar peleas con taxis que pasaban.
A pesar de haber tenido discusiones intensas con Aoki sobre el desarrollo de videojuegos, la relación entre ambos se mantenía estrecha; tras aquel incidente en China, Itagaki se disculpó emocionalmente y declaró que ambos eran como «hermanos».
