La clave para lograr una alta eficiencia en un convertidor de energía reside en sus componentes pasivos, en particular el inductor o transformador. Investigadores han centrado su innovación en la premisa de que el factor de calidad (Q) es fundamental: un Q más alto en los componentes magnéticos se traduce en menores pérdidas de potencia.
Para ello, han diseñado un nuevo tipo de transformador denominado High-Q Planar Transformer (Transformador Planar de Alto Q). A diferencia de los componentes tradicionales con bobinado de alambre, que suelen ser voluminosos, los transformadores planares se construyen utilizando bobinados Litz planos, lo que permite una mejor gestión térmica y un funcionamiento a frecuencias más altas.
El equipo exploró y probó diversas configuraciones de bobinado tanto para la etapa primaria como para la secundaria del transformador, con el objetivo de alcanzar el factor Q más elevado posible. Su meta de diseño fue minimizar la resistencia y la inductancia de fuga, que son las principales fuentes de pérdida de energía.
Además, mediante el uso de análisis de campos magnéticos simulados con Maxwell, pudieron modelar con precisión el camino del flujo dentro de las placas de ferrita y los bobinados, validando que la estructura propuesta del núcleo magnético planar estaba optimizada para una disipación de energía mínima.
