¿Depresión o TDAH? Los diagnósticos claramente delimitados no hacen justicia a la realidad infinitamente compleja a la que se refieren, argumenta Eiko Fried en un nuevo artículo para JAMA Psychiatry. Su propuesta: mapear los mecanismos subyacentes de los problemas de salud mental utilizando un Atlas de la Salud Mental.
Durante décadas, la psiquiatría ha luchado por clasificar los trastornos mentales. Los manuales de diagnóstico, como el DSM, son esenciales para la atención clínica, la investigación y la política, pero también son ampliamente criticados: los diagnósticos a menudo son muy heterogéneos, se superponen en gran medida entre sí y no siempre guían de manera fiable el tratamiento.
Sin categorías claras
En su nuevo artículo Mental Disorders as Homeostatic Property Clusters: A Narrative Review, Eiko Fried demuestra que estos problemas no son exclusivos de la psiquiatría. La biología se enfrentó a desafíos similares durante siglos al intentar definir qué es una ‘especie’. Los biólogos modernos ahora están de acuerdo en que las especies no son categorías perfectamente definidas que se encuentran en la naturaleza. En cambio, se entienden mejor como ‘grupos de propiedades’ sueltos, grupos de características que tienden a ir juntas porque se influyen mutuamente, incluso si hay muchas áreas grises y excepciones.
Patrones complejos
Basándose en esta idea, Eiko argumenta que los trastornos mentales pueden entenderse de la misma manera: como grupos de muchas características biológicas, psicológicas y sociales interrelacionadas. Estas incluyen síntomas, pero también rasgos de personalidad, circunstancias de la vida, funcionamiento cerebral, estrés, apoyo social y muchos otros factores. Debido a que estas características están relacionadas solo de forma probabilística, los problemas de salud mental forman naturalmente patrones complejos y superpuestos en lugar de categorías ordenadas. Como resultado, el artículo presenta una visión para construir un ‘Atlas de la Salud Mental’, un gran mapa de cómo las diferentes características relevantes para la salud mental se relacionan entre sí a través de las personas y a lo largo del tiempo. En lugar de buscar diagnósticos perfectamente claros, este enfoque se centra en comprender por qué ciertos problemas tienden a agruparse, cómo cambian estos grupos con el tiempo y qué mecanismos subyacentes los mantienen unidos.
Enfoque pluralista
Esta perspectiva ayuda a explicar por qué los sistemas de diagnóstico actuales tienen tantas limitaciones bien conocidas, al tiempo que muestra que estas limitaciones no son un fracaso de la psiquiatría, sino una consecuencia predecible de cómo están estructurados los problemas de salud mental. Apoya un enfoque más pluralista de la clasificación: diferentes sistemas de diagnóstico pueden ser útiles para diferentes propósitos (por ejemplo, atención clínica, investigación o política), en lugar de esperar que un sistema universal funcione para todos.
