El tratamiento para el bocio y los nódulos tiroideos se aborda mediante un diagnóstico que incluye endoscopia y radiografía. El tratamiento principal se determina tras estas evaluaciones.
Según la Société Française d’Endocrinologie, los bocios multinodulares eutiroideos no compresivos y sin sospecha de malignidad pueden ser objeto de vigilancia. Sin embargo, cuando los bocios se vuelven sintomáticos, causando molestias en el cuello, o evolucionan hacia hipertiroidismo, o presentan un nódulo tiroideo sospechoso, se debe considerar un tratamiento radical, generalmente quirúrgico.
Las causas del bocio y los nódulos tiroideos son variadas y dependen de la zona geográfica.
