El ambicioso proyecto de un complejo de casino de la nación Koi en el condado de Sonoma ha sufrido un revés significativo. Según reportes de The Press Democrat, la Oficina de Asuntos Indígenas (BIA) ha reconvenido la propiedad de las tierras a la tribu, siguiendo la orden de un juez federal.
El terreno de 68 acres, ubicado cerca de Windsor y adquirido por la tribu en 2021, ha sido el centro de una intensa batalla legal durante cuatro años. Esta acción de la BIA, formalizada el 2 de abril de 2026, revoca la jurisdicción tribal y, en consecuencia, elimina la capacidad de la nación Koi para avanzar con la operación de juegos de azar en el sitio.
Este giro legal es el resultado de una demanda presentada por los Indios Federados de Graton Rancheria, quienes operan el destino de juegos más grande del área de la Bahía. Aunque el Departamento del Interior había accedido a poner la parcela bajo fideicomiso en enero de 2025, un juez federal ordenó revertir esa decisión en septiembre pasado.
A pesar de que el futuro del casino está en duda, la nación Koi ha anunciado que el terreno se convertirá en su sede tribal. Recientemente, residentes del vecindario de Shiloh informaron que la tribu ha comenzado a trasladar equipos y a realizar trabajos de nivelación en la propiedad para la construcción de sus oficinas.
