Un programa con características similares a un troyano habría sido instalado en 40.000 computadoras pertenecientes a magistrados italianos. El caso fue elevado por los fiscales de Turín. Según declaraciones de Ranucci, el Ministerio de Justicia estaba al tanto de la situación y el gobierno italiano (Chigi) habría intentado silenciar el asunto. El Ministro de Justicia calificó la información como “noticias falsas”, generando indignación en la oposición.
Un técnico informático de una de las principales empresas de intercepción de comunicaciones en Italia, que prefiere permanecer en el anonimato debido a la delicadeza de su cargo, explicó a Domani que “este tipo de software puede ser utilizado como verdaderos troyanos. Si se programan de manera silenciosa, actúan automáticamente y sin ninguna interacción con el usuario”. Aclaró que se trata de herramientas lícitas y legítimas, utilizadas habitualmente en los sistemas informáticos de supermercados y centros comerciales.
