El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido suspender los ataques contra instalaciones energéticas iraníes hasta el 6 de abril. La decisión, según Trump, responde a una solicitud por parte del gobierno iraní, aunque esta última ha negado haber realizado dicha petición.
La suspensión inicial de los ataques se había anunciado previamente, y ahora se extiende por diez días más, según informan diversas fuentes de noticias. Esta medida se produce en un contexto de tensiones crecientes en Medio Oriente, con Israel también llevando a cabo ataques aéreos contra Teherán y otras ciudades iraníes, incluyendo Urmia y Kashan.
El ejército israelí ha confirmado haber realizado una “ola masiva de ataques aéreos” contra Teherán, aunque los detalles sobre los objetivos y las posibles víctimas aún son inciertos. En Urmia, se reportan cuatro edificios completamente destruidos y víctimas mortales y heridos, según el medio Al Jazeera, citando al IRNA, la agencia estatal de noticias iraní.
Paralelamente, el Wall Street Journal informa que Trump está considerando el envío de hasta 10.000 soldados adicionales a Medio Oriente, lo que le proporcionaría más opciones militares mientras evalúa la posibilidad de iniciar conversaciones de paz con Irán. Anteriormente, se había informado que miles de efectivos de la 82ª División Aerotransportada estaban preparados para ser desplegados, posiblemente para tomar control del islote de Kharg y presionar a Irán para que reabra el Estrecho de Hormuz.
La situación sigue siendo fluida y se espera que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, si se concretan, sean cruciales para determinar el futuro de la región.
