El presidente Donald Trump anunció el pasado 28 de febrero el inicio de “operaciones de combate mayores” contra Irán, las cuales han consistido en una serie de ataques masivos coordinados entre Estados Unidos e Israel.
Esta ofensiva militar, dirigida contra objetivos estratégicos y del régimen, ha resultado en la muerte del líder supremo, Alí Jamenei, según la información proporcionada por el mandatario estadounidense. De acuerdo con diversos expertos, la campaña tiene como objetivo final lograr un cambio de régimen en la República Islámica.
Estos acontecimientos se producen ocho meses después de un conflicto de 12 días ocurrido en junio de 2025. En respuesta a las operaciones conjuntas, Irán ha lanzado ataques de represalia contra Israel, así como en Dubái, Doha, Bahréin y Kuwait, lugares que albergan aliados o bases militares de Estados Unidos.
A pesar de haber transcurrido más de un mes de intensos bombardeos por parte de las fuerzas estadounidenses e israelíes, evaluaciones de inteligencia de EE. UU. Concluyen que Irán aún mantiene una capacidad significativa de lanzamiento de misiles.
La incertidumbre generada por la estrategia de Estados Unidos ha impactado los mercados globales, provocando un disparo en los precios del petróleo luego de que Trump señalara que se intensificarán los ataques contra Irán.
En el ámbito diplomático, el Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto votar una propuesta presentada por Bahréin. Dicha iniciativa busca autorizar a los países a emplear “todos los medios defensivos necesarios” para asegurar la operatividad y el tránsito en el estrecho de Ormuz.
