El presidente Donald Trump anunció que las fuerzas estadounidenses no destruyeron la infraestructura petrolera en la isla de Jark, pero advirtió que podría cambiar esa decisión si Irán –o cualquier otra parte– obstaculiza la libre navegación por el Estrecho de Ormuz.
“Hace un momento, por mi orden, el Comando Central de EE. UU. Llevó a cabo uno de los bombardeos más poderosos en la historia de Oriente Medio y destruyó completamente todos los objetivos MILITARES en la joya de la corona iraní, la isla de Jark”, escribió Trump en su red social Truth Social.
“Irán no tiene la capacidad de defender lo que queremos atacar. ¡No pueden hacer nada al respecto!”, afirmó Trump. Instó a las fuerzas iraníes a rendirse para “salvar lo que queda de su país, y no queda mucho”.
La isla de Jark alberga una terminal, responsable del 90% de las ventas de petróleo iraní, siendo China el principal destino.
Donald Trump sobre la guerra en Irán: vamos por delante del cronograma
Poco antes de publicar el mensaje, Trump informó a periodistas que las fuerzas estadounidenses habían llevado a cabo fuertes ataques contra Irán ese día. “La situación en Irán es muy buena. Hoy hubo muchos ataques, muchas victorias importantes… Tenemos el control”, enfatizó Trump.
Cuando se le preguntó cuánto duraría la guerra contra Irán, iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, respondió: “El tiempo que sea necesario”. Añadió que, desde un punto de vista militar, los estadounidenses “van por delante del cronograma”.
“Eso sucederá pronto, muy pronto”, respondió a la pregunta sobre cuándo las fuerzas estadounidenses comenzarán a escoltar los petroleros a través del Estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán.
Los medios ya habían especulado que Estados Unidos podría atacar la isla de Jark, ubicada en el norte del Golfo Pérsico. Los planes para ocupar la isla fueron considerados por los estadounidenses durante la presidencia de Jimmy Carter, a finales de la década de 1970.
