La reciente victoria del equipo femenino de hockey sobre hielo de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Milán ha estado envuelta en controversia debido a comentarios realizados por el presidente Donald Trump y la posterior reacción de las jugadoras.
Durante su discurso ante la nación, Trump anunció que el equipo femenino sería invitado “pronto” a la Casa Blanca para celebrar su triunfo sobre Canadá en la prórroga. Sin embargo, el equipo ya había declinado una invitación anterior para asistir al mismo discurso, citando compromisos académicos y profesionales previamente programados.
La situación se complicó aún más tras una llamada telefónica del director del FBI, Kash Patel, al equipo masculino de hockey durante su celebración. Trump, al recibir la llamada, hizo un comentario que fue interpretado por muchos como una burla hacia el equipo femenino, sugiriendo que podría enfrentar un juicio político si no las invitaba. “Tendremos que traer al equipo femenino, ¿saben?”, dijo el presidente, provocando risas entre los jugadores.
Este comentario generó una ola de críticas en redes sociales, y varias jugadoras del equipo femenino, incluyendo Taylor Heise y Laila Edwards, parecieron mostrar su desacuerdo al dar “me gusta” a publicaciones en Instagram que criticaban al presidente Trump y al equipo masculino. Algunas incluso expresaron su apoyo a una invitación del rapero Flavor Flav para celebrar su victoria en Las Vegas.
La controversia ha puesto de manifiesto tensiones entre los equipos y ha generado un debate sobre el papel de la política en el deporte.
