El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha extendido por tercera vez el plazo para que Irán abra el estrecho de Ormuz, fijando la nueva fecha límite para el martes 7 de abril a las 20:00 horas (hora del este de EE. UU.), lo que equivale a las 9:00 horas del miércoles 8 de abril en Corea.
Amenazas directas y lenguaje agresivo
A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense exigió la apertura del paso marítimo utilizando un lenguaje cargado de profanidades. Trump se refirió a los iraníes como “bastardos locos” y demandó que abrieran el “maldito estrecho”, advirtiendo que, de lo contrario, “vivirán en el infierno”.
El presidente advirtió específicamente que destruiría las centrales eléctricas y los puentes de Irán, señalando que el próximo martes 7 de abril coinciden en ese país el “Día de las Centrales Eléctricas” y el “Día de los Puentes”. En una entrevista con el Wall Street Journal (WSJ), reiteró que si no se toman medidas para el martes por la noche, dichas infraestructuras “se derrumbarán”.
Reacciones políticas y respuesta de Irán
Las declaraciones de Trump han generado fuertes críticas dentro del espectro político de Estados Unidos. Diversos sectores han cuestionado la estabilidad mental del presidente, calificando sus palabras como una “explosión de ira” y llegando incluso a plantear la posibilidad de una “suspensión de funciones” debido a su comportamiento.

Por su parte, la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán respondió a través de la plataforma X el pasado 5 de abril (hora local), asegurando que el estrecho de Ormuz “nunca volverá a su estado anterior”.
Contexto de las negociaciones y plazos
Esta escalada de tensiones ocurre mientras se mantienen negociaciones para un posible fin de la guerra tras un cese al fuego de 45 días. Asimismo, Trump ha afirmado que Irán podría ser “eliminado en una sola noche”, sugiriendo que esto podría suceder “mañana por la noche”.
El actual ultimátum es el resultado de una serie de prórrogas. El primer plazo fue presentado el 21 de marzo con una duración de 48 horas. el 23 de marzo se concedió una prórroga de cinco días debido a avances en las negociaciones, y el 26 de marzo se extendió diez días más, fijando la fecha límite inicialmente para el 6 de abril. El endurecimiento de la postura de Washington coincide con la disminución del riesgo relacionado con rehenes, tras el rescate de un piloto estadounidense que se encontraba desaparecido.
