Para algunos, la idea sigue sobre la mesa. El representante de Texas Al Green y la representante de Michigan Shri Thaedar han presentado repetidamente mociones de acusación este año y prometen volver a hacerlo. Algunos demócratas también apuntan a miembros del gabinete, como la fiscal general Pam Bondi por su gestión de los casos Epstein, o la exsecretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem.
“Deben ganar las elecciones de mitad de período”
Donald Trump, por su parte, lanzó una clara advertencia a los republicanos en enero: “Deben ganar las elecciones de mitad de período, porque si no las ganamos, encontrarán una razón para destituirme. Seré destituido”.
El presidente teme sobre todo una humillación personal. Para Trump, perder el control del Congreso no sería solo un revés político, sino un fracaso inaceptable para quien se considera “el mejor presidente en la historia de Estados Unidos”.
Varios factores refuerzan esta fragilidad. El conflicto en Oriente Medio preocupa, el costo de la energía y los alimentos aumenta, y las tácticas de los agentes federales en materia de inmigración suscitan críticas. La reciente operación militar en Irán, celebrada por la Casa Blanca, ha reavivado estas inquietudes. El portavoz Davis Ingle declaró a Newsweek: “Lo que más le importa al pueblo estadounidense es tener un comandante en jefe que tome medidas decisivas para eliminar las amenazas y garantizar su seguridad, lo que es exactamente lo que el presidente Trump está haciendo con la operación Epic Fury, que actualmente se está llevando a cabo con éxito”.
Pero las encuestas recientes confirman la presión que pesa sobre sus hombros. Según una encuesta de Yahoo/YouGov, publicada por Newsweek, el índice de aprobación de Donald Trump en materia económica cae a -29, un nivel históricamente bajo. Solo el 26% de los encuestados aprueba su gestión del costo de vida, frente al 67% que la desaprueba. El índice de aprobación general alcanza el 38%, con un 59% de desaprobación.
El estado de América después de un año de (segunda) presidencia Trump
“Imposible ganar la Cámara y quizás incluso el Senado”
Harry Enten, analista de CNN, comenta: “Este es el signo más preocupante que he visto para Trump y el Partido Republicano. Con estas cifras, es imposible ganar la Cámara y quizás incluso el Senado”.
Para contrarrestar el riesgo de derrota, Donald Trump ha multiplicado las iniciativas para influir en el escrutinio. Desde el verano pasado, ha fomentado el rediseño electoral en los estados republicanos, ha intentado influir en las listas electorales y ha criticado el voto por correo, que considera susceptible de fraude, a pesar de las pruebas en contrario. El objetivo es claro: controlar quién vota y cómo, para evitar un nuevo revés.
Si los demócratas logran recuperar el poder en el Congreso, tendrán que decidir. ¿Se arriesgarán a provocar una destitución que podría movilizar a su base, pero también asustar a los votantes en distritos republicanos estratégicos? El suspense sigue intacto.
