Todos los ojos estuvieron puestos en Davos este miércoles. Sin embargo, el esperado discurso del presidente estadounidense, Donald Trump, no fue bien recibido por todos los asistentes. Algunos incluso abandonaron la sala durante su presentación.
Davos – Donald Trump ya ha protagonizado numerosos momentos curiosos y controvertidos durante su segundo mandato como presidente. Pero su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos podría haber superado todas las expectativas. Durante casi hora y media, Trump dio rienda suelta a sus pensamientos, hablando de temas tan diversos como los precios inmobiliarios en Estados Unidos y restaurantes en Memphis, Tennessee, además de los temas más candentes como Groenlandia y Venezuela. Para los presentes, fue una experiencia difícil de digerir, y su reacción no pasó desapercibida.
“Después de una hora, Trump comenzó a perder el apoyo del público”, informó la cadena estadounidense CNN en su cobertura en vivo del evento en Davos. “Mientras Trump reflexionaba sobre la calidad del cuidado de los jardines en Washington D.C. después de desplegar la Guardia Nacional, muchos en la audiencia comenzaron a revisar sus teléfonos”, añadió la cadena desde la sala. Algunos asistentes, visiblemente aburridos por las divagaciones de Trump, optaron por abandonar la sala. Según el Spiegel, después de una hora, una persona se dirigió a la salida, planteando la pregunta de si se trataba de alguien especialmente valiente o simplemente exhausto.
Trump pierde audiencia en su discurso en Davos – “¿Quieren que hable de Groenlandia?”
Originalmente, el discurso de Trump estaba programado para las 15:15 horas. Sin embargo, el presidente estadounidense pareció ignorar esta programación y se extendió considerablemente. El moderador del formato, concebido como una “charla junto a la chimenea”, bromeó posteriormente sobre Trump, afirmando que hasta el momento le había facilitado mucho su trabajo.
Trump había dedicado previamente unos treinta minutos a elogiar su propia gestión económica y a enumerar diversos logros desde que asumió el cargo. Tampoco faltó también la habitual referencia a las ocho guerras que, según el presidente estadounidense, ha terminado. Cuando Trump, después de media hora, preguntó al público: “¿Quieren que hable de Groenlandia?”, la respuesta desde la audiencia fue más bien tibia.
Trump amenaza a la OTAN por Groenlandia – “Lo recordaremos”
“No tengo que recurrir a la violencia, no quiero recurrir a la violencia, no recurriré a la violencia”, dijo Trump en Davos en relación con Groenlandia, a la que se refirió erróneamente en varias ocasiones como Islandia. Estados Unidos, con su “fuerza imparable”, es el único que puede proteger adecuadamente a Groenlandia y necesita la isla por razones de seguridad nacional e internacional, añadió el presidente estadounidense en su discurso.
Exigió negociaciones inmediatas, “para discutir una vez más la adquisición de Groenlandia por parte de los Estados Unidos”. Dinamarca, la potencia protectora de Groenlandia, amenazó a Trump, afirmando que tiene la opción de decir sí, lo cual agradecerían, o de decir no, lo cual recordarían.
Después de hora y media de discurso – escasos aplausos para Trump en Davos
Posteriormente, el presidente estadounidense volvió a centrarse en la política interna. Se dedicó a sus habituales figuras enemigas – el ex presidente Joe Biden, el jefe de la FED, Jerome Powell, y la congresista demócrata Ilhan Omar. CNN especuló que, en medio de estas declaraciones, Trump podría haber notado el deterioro del estado de ánimo en la audiencia. Poco después, cambió abruptamente de tema y comenzó a concluir su discurso.
El ex diplomático Hans-Dieter Heumann calificó el discurso de “muy malo” tras su presentación en phoenix, criticando su falta de estructura. El único hilo conductor, según Heumann, fue la autoadulación, y calificó las declaraciones de Trump al final del discurso de “casi vergonzosas”.
Otro de los oponentes políticos de Trump, el gobernador de California, Gavin Newsom, calificó el discurso del presidente estadounidense como “notablemente aburrido” y “notablemente insignificante”. El posterior aplauso para el invitado más importante del Foro Económico Mundial fue sorprendentemente escaso después de casi hora y media de discurso. (Fuentes: CNN, Spiegel, dpa, afp) (fdu)
