El expresidente Donald Trump busca redefinir las reglas del voto en Estados Unidos, presentando una serie de requisitos que, según afirma, son necesarios para restaurar la confianza pública en las elecciones del país.
En una reciente publicación en su red social Truth Social, Trump declaró que las elecciones estadounidenses son “amañadas, robadas y un chiste”, e instó a los republicanos a unirse detrás de lo que él denomina la Ley Salvemos a América, un plan que endurecería drásticamente el acceso a las urnas.
En su publicación, Trump enumeró tres demandas principales:
- Presentación obligatoria de identificación con foto para cada votante.
- Prueba de ciudadanía estadounidense para poder registrarse.
- Una prohibición casi total del voto por correo, limitada únicamente a casos de enfermedad, discapacidad, servicio militar o viaje.
En conjunto, este paquete representaría una de las transformaciones más amplias de la administración electoral federal en la historia moderna.
Esta propuesta también marca una nueva escalada en la prolongada campaña de Trump para sembrar dudas sobre la integridad de las elecciones estadounidenses, un esfuerzo que ha moldeado tanto la política republicana como los debates legislativos desde su primer mandato.
Las demandas de Trump se producen en un momento en que el expresidente aboga cada vez más por una mayor autoridad federal sobre la forma en que los estados llevan a cabo sus elecciones.
En una entrevista reciente en The Dan Bongino Show, Trump planteó la idea de nacionalizar las reglas electorales clave, argumentando que una supervisión federal estandarizada evitaría las prácticas estatales inconsistentes o vulnerables que él percibe.
La propuesta provocó una reacción inmediata por parte de los críticos, quienes advirtieron que socavaría el control estatal e inyectaría una influencia presidencial sin precedentes en el sistema electoral.
Esta es una noticia en desarrollo. Más información en breve.
