BRUSELAS – El presidente Donald Trump ha solicitado ayuda a Europa y a la OTAN para derrotar a Irán, al tiempo que reitera amenazas a sus aliados. Sin embargo, desde Bruselas, la respuesta es…
El mandatario estadounidense no ha dudado en dirigirse a sus aliados en un momento de escalada en Medio Oriente, instándolos a participar en la protección de los buques petroleros a través del estrecho de Ormuz. Esta petición se produce en el marco de la guerra en Irán, que ha alcanzado su día 17 tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, en respuesta a lo que funcionarios estadounidenses calificaron como una “amenaza inminente” del programa nuclear iraní.
Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), la trayectoria militar es “relativamente positiva”, ya que Estados Unidos está “destruyendo constantemente” la capacidad de Irán para lanzar ataques con drones y misiles. No obstante, el ISW advierte sobre la necesidad de paciencia, señalando que la fuerza combinada de Estados Unidos e Israel necesitará tiempo para alcanzar sus objetivos militares y evitar que Irán cause más perjuicios políticos y económicos a Estados Unidos y sus aliados en la región.
La campaña militar ha generado críticas debido a mensajes contradictorios y a la falta de un objetivo claro comunicado al pueblo estadounidense. Trump, durante un reciente mitin político en Kentucky, afirmó que Estados Unidos ya “ganó” la guerra. Mientras tanto, los precios internacionales del petróleo están aumentando debido al control del tráfico en el estrecho de Ormuz, un canal que proporciona aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural mundial, con importantes implicaciones económicas para Estados Unidos, China, Rusia y Europa.
El presidente Trump también ha criticado a los medios de comunicación estadounidenses en medio de la escalada del conflicto.
