El presidente Donald Trump ha acordado suspender los ataques planeados contra la infraestructura de Irán durante un periodo de dos semanas, condicionando esta medida a que la República Islámica de Irán proceda con la apertura “completa, inmediata y segura” del Estrecho de Ormuz.
A través de un mensaje en Truth Social, el mandatario describió la iniciativa como un “alto el fuego bilateral”, señalando que la decisión fue resultado de conversaciones mantenidas con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el mariscal de campo Asim Munir.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó en un comunicado independiente que los buques podrán transitar por el estrecho durante este intervalo de dos semanas, siempre que exista una coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y se consideren las limitaciones técnicas correspondientes.
Este anuncio se produjo menos de dos horas antes de que venciera el plazo límite fijado por Trump para las 8 p.m. ET. Previamente, el presidente estadounidense había emitido advertencias severas, sugiriendo que, de no alcanzarse un acuerdo para reabrir esta arteria vital para el tránsito global de petróleo, se ejecutarían ataques masivos contra la infraestructura civil iraní.
La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados globales: los precios del petróleo sufrieron una caída de hasta el 16%, mientras que los futuros de las acciones en Estados Unidos registraron un incremento.
Asimismo, se ha informado que el presidente Trump ha sugerido la posibilidad de que Estados Unidos implemente el cobro de un peaje por el paso a través del Estrecho de Ormuz una vez que concluya el conflicto.
