El expresidente Donald Trump ha propuesto un límite del 10 por ciento a las tasas de interés de las tarjetas de crédito, una medida que ha generado reacciones encontradas y un debate sobre su posible impacto en consumidores y el sector financiero.
La propuesta, que ha sorprendido a muchos observadores, cuenta con el apoyo de figuras de la izquierda como Alexandria Ocasio-Cortez y Bernie Sanders, lo que demuestra un inusual punto de convergencia entre ambos extremos del espectro político. Sin embargo, la medida ha provocado advertencias por parte de la industria bancaria, que anticipa consecuencias negativas para la disponibilidad de crédito y la rentabilidad.
Según análisis de diversos medios, como The Washington Post, la implementación de un tope en las tasas de interés podría beneficiar a los consumidores con deudas elevadas, al reducir el costo del crédito. No obstante, también podría llevar a los bancos a restringir la oferta de tarjetas de crédito o a aumentar las tarifas por otros servicios.
Expertos citados por CNN señalan que esta propuesta ataca directamente el núcleo del modelo de negocio de Wall Street, ya que las tasas de interés de las tarjetas de crédito representan una fuente importante de ingresos para las instituciones financieras.
Algunos analistas, como Anthony Scaramucci, sugieren que la motivación detrás de esta medida podría estar relacionada con la búsqueda de apoyo político y la influencia de figuras como el alcalde Mamdani, según reporta Yahoo.
CBS News informa que la propuesta de Trump busca abordar la asequibilidad para los consumidores, pero aún no se han detallado los mecanismos específicos para su implementación. La medida plantea interrogantes sobre cómo afectará a los diferentes segmentos de la población y a la dinámica del mercado de crédito en Estados Unidos.
