Durante semanas, Donald Trump ha insistido en que Cuba se encuentra al borde del colapso. El lunes 16 de marzo, el mandatario estadounidense fue más allá, afirmando durante la firma de una orden ejecutiva en la Casa Blanca: “Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Eso sería bueno. Es un gran honor”.
Trump prosiguió diciendo que, ya sea liberando o tomando el país, podría “hacer cualquier cosa que quiera” con Cuba, describiéndola como una “nación muy debilitada” y un “país fallido” sin recursos económicos ni petroleros.
Aumento de la presión económica
Bajo la administración Trump, Washington ha intensificado la presión económica sobre Cuba, buscando restringir el flujo de divisas y petróleo hacia la isla caribeña. Esta estrategia se ha visto agravada tras la pérdida de Venezuela como uno de sus principales aliados, lo que ha provocado un deterioro en las condiciones de vida de los ciudadanos cubanos.
Solicitud de renuncia a Díaz-Canel
Según fuentes anónimas citadas por The New York Times, representantes estadounidenses involucrados en negociaciones con Cuba han solicitado la dimisión de Miguel Díaz-Canel. No obstante, la decisión sobre los pasos a seguir ha sido dejada en manos de las autoridades cubanas. La propuesta estadounidense, según el diario, implicaría la salida de Díaz-Canel sin necesariamente alterar la estructura del sistema político actual.
ms (dpa/reuters)
