El expresidente estadounidense Donald Trump ha solicitado a varios países, incluyendo Corea del Sur, que envíen buques de guerra al Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial para el transporte de energía a nivel mundial. La petición, realizada a través de su plataforma de redes sociales Truth Social, se produce en un contexto de tensiones crecientes entre Estados Unidos e Irán, con un conflicto que ya se extiende por dos semanas.
Trump instó a China, Francia, Japón, Reino Unido y Corea del Sur a participar en la protección del estrecho, que Irán está, según sus palabras, “bloqueando” de facto. El expresidente afirmó que, aunque Estados Unidos ha “destruido al 100%” la capacidad militar iraní, Teherán aún podría desplegar drones, minas o misiles de corto alcance en la zona. “Espero que otros países, aquellos afectados por esta restricción artificial (el bloqueo del Estrecho de Ormuz), envíen también buques de guerra”, escribió Trump.
La solicitud ha puesto en un punto de atención la respuesta del gobierno surcoreano, aliado clave de Estados Unidos. Según informes, la situación en el Estrecho de Ormuz se considera potencialmente peligrosa, ya que cualquier despliegue naval podría ser visto como una provocación. Algunos analistas señalan que el propio despliegue de buques de guerra podría convertir el estrecho en una “zona de aniquilación”, impidiendo incluso la entrada de buques estadounidenses.
Por su parte, China ha respondido a la petición de Trump instando a todas las partes a evitar acciones que puedan aumentar las tensiones, y enfatizando que la prioridad debe ser la suspensión de cualquier acto hostil. La situación plantea un desafío diplomático y estratégico para la comunidad internacional, en un momento de gran inestabilidad en la región.
