El analista Mick Ryan ha calificado de “condenatoria para Estados Unidos” la postura del presidente Donald Trump, quien ha amenazado con realizar ataques contra infraestructuras energéticas civiles, una acción que anteriormente el gobierno estadounidense definía como un crimen de guerra.
Campaña de ataques contra Irán
En el marco de estas tensiones, aviones y misiles de Estados Unidos e Israel han iniciado una campaña de ataques a gran escala contra Irán. Aunque las ofensivas ya han comenzado, la duración de esta operación militar permanece desconocida.
Estrategia y despliegue de tropas
Sobre la posibilidad de enviar fuerzas terrestres a Irán, Mick Ryan sostiene que las amenazas de Trump funcionan como una “herramienta de negociación”, afirmando que el mandatario espera evitar el despliegue de tropas en el terreno.
A pesar de que el vicepresidente Vance ha declarado que no hay posibilidad de que Estados Unidos se involucre en una guerra prolongada en Medio Oriente, Ryan advierte que las intervenciones cortas pueden convertirse fácilmente en conflictos largos, independientemente de las intenciones de quienes las diseñan y ordenan.
Hasta el momento, la administración Trump ha mostrado una preferencia por intervenciones de menor escala en lugares como Irán, Venezuela y Groenlandia, evitando desafíos internacionales más complejos con Rusia y China, aunque aún no se ha proporcionado una justificación clara sobre la necesidad de los ataques actuales contra Irán.
