El presidente Donald Trump ha planteado una nueva visión sobre la gestión de la seguridad en el Estrecho de Ormuz, describiéndola como un “esfuerzo conjunto”. Esta información fue revelada por un periodista de ABC a través de su cuenta en X (anteriormente Twitter), tras mantener una conversación telefónica con el mandatario.
La propuesta de Trump sugiere que, una vez finalizado el conflicto con Irán, la responsabilidad de garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz sea asumida por las naciones que dependen del comercio energético que transita por dicha vía. El objetivo a largo plazo sería que Estados Unidos reduzca su presencia en la zona, delegando la protección del paso marítimo a los países que importan o exportan crudo a través del estrecho.
Esta postura se interpreta como una medida de presión hacia los aliados que no han dado respuestas claras o se han opuesto al envío de buques de guerra para la escolta de embarcaciones mercantes. A través de la red social Truth Social, el presidente Trump manifestó su interés en que los países usuarios asuman dicha responsabilidad, afirmando que esto provocaría que algunos aliados “no receptivos” comiencen a actuar con rapidez.
En este contexto, el mandatario estadounidense ha advertido sobre un “futuro sombrío” para los aliados que no cooperen en asegurar la libre navegación del estrecho, señalando específicamente a cinco naciones, entre ellas Corea del Sur, para que participen en la movilización de fuerzas navales.
