Investigadores han descubierto que la primera cepa de gripe a la que una persona se expone puede influir en su protección contra futuras cepas de gripe aviar. El estudio, que analizó los virus de la gripe aviar A (H5N1 y H7N9) y los casos más graves de la enfermedad, reveló que la exposición inicial a una cepa de gripe humana determina la respuesta inmunitaria ante nuevas variantes.
Un cambio en los antígenos virales a finales de la década de 1960
Un factor clave en esta protección parece ser una modificación en los antígenos de los virus de la gripe que ocurrió en 1968. Según el Dr. Gérald Kierzek, citado por Doctissimo, “las personas nacidas antes de 1968 parecen estar mejor protegidas contra ciertos virus de la gripe del grupo 1 (H5N1, H1N1), pero son más vulnerables a los virus del grupo 2 (H3N2, H7N9). Lo contrario ocurre con las personas nacidas después de 1968: están mejor protegidas contra los virus del grupo 2 y son más vulnerables a los virus del grupo 1”. Esta inmunidad estaría relacionada con la primera exposición al virus de la gripe.
Si bien no existe una fecha de nacimiento “buena” o “mala” para la susceptibilidad a la gripe, la vacunación sigue siendo esencial para protegerse contra la diversidad de virus existentes. Además, es fundamental adoptar medidas preventivas durante las epidemias, como el uso de mascarillas y el lavado frecuente de manos.
