Un reciente informe de caso publicado en Cureus detalla la presentación de un tumor pardo en un paciente con enfermedad renal en etapa terminal. Este tumor, una lesión ósea benigna, es una complicación poco común pero conocida del hiperparatiroidismo secundario que surge en pacientes con insuficiencia renal crónica.
El hiperparatiroidismo secundario se desarrolla cuando los riñones no pueden producir suficiente vitamina D activa, lo que lleva a una disminución de los niveles de calcio en sangre. En respuesta, las glándulas paratiroides producen más hormona paratiroidea (PTH) en un intento de elevar los niveles de calcio. La elevación crónica de la PTH puede provocar la reabsorción ósea y, en algunos casos, la formación de tumores pardos, que son esencialmente áreas de acumulación de hueso reabsorbido.
El informe de caso describe la presentación clínica, el diagnóstico y el manejo de este paciente. El tumor pardo se identificó mediante estudios de imagen y se confirmó mediante biopsia. El tratamiento se centró en controlar los niveles de PTH y calcio, lo que a menudo implica el manejo de la enfermedad renal subyacente y, en algunos casos, la paratiroidectomía (extirpación quirúrgica de las glándulas paratiroides).
Este caso subraya la importancia de estar atento a las complicaciones esqueléticas en pacientes con enfermedad renal crónica y la necesidad de un manejo adecuado del hiperparatiroidismo secundario para prevenir la aparición de tumores pardos y otros problemas óseos.
