La ciudad de Métlaoui, en Túnez, se encuentra bajo una alerta sanitaria debido a una proliferación alarmante de mosquitos registrada en las últimas semanas. Esta situación ha generado una profunda preocupación entre los residentes, especialmente ante la proximidad del verano y el aumento de las temperaturas, factores que agravan el problema.
Según las inspecciones de campo, la causa principal de este fenómeno es la presencia de numerosas charcas y aguas estancadas que actúan como focos de reproducción, debido a la falta de mantenimiento regular y de intervenciones rápidas. Se han contabilizado más de diez puntos de fuga de agua, la mayoría de ellos vinculados a las instalaciones de la Compagnie des phosphates de Gafsa (CPG).
La proliferación es especialmente crítica en barrios densamente poblados, donde se han identificado charcos al aire libre. Las zonas más afectadas incluyen los barrios de Ouled S’him (cerca del punto de vertido), Oued El Arta, Megroun y Thalja.
Esta situación representa una amenaza sanitaria seria, destacando el riesgo de resurgencia de enfermedades como la leishmaniasis. Esta afección es transmitida por el flebótomo, un insecto que tiende a proliferar en entornos cálidos y húmedos como los que se presentan actualmente en la zona.
Ante este escenario, los ciudadanos han lanzado un llamado urgente a las autoridades locales y, específicamente, a la Compagnie des phosphates de Gafsa para que intervengan de inmediato. Las solicitudes incluyen el secado de las aguas estancadas, la reparación de las fugas de agua y el mantenimiento de las redes de saneamiento. Asimismo, se pide la implementación de campañas regulares de pulverización y desinfección, junto con un seguimiento ambiental riguroso en las áreas de riesgo.
