El sector turístico francés continúa mostrando resiliencia y crecimiento. Representando el 8% del producto interior bruto (PIB) nacional, el turismo mantuvo su trayectoria ascendente en 2025, especialmente en París, la costa mediterránea y atlántica, y las zonas de montaña, según indica Dominique Marcel, presidente de la Alliance France Tourisme.
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A París, el debate sobre el impacto del turismo se centra en los autocares
A nivel global, el sector se beneficia de la fortaleza del turismo mundial, que hasta ahora ha resistido las tensiones internacionales. El surgimiento de una nueva clase media con poder adquisitivo en América del Norte, del Sur, Oriente Medio y Asia, ha generado una creciente demanda de viajes a Europa, y en particular a Francia.
Este flujo de turistas se suma a la ya consolidada clientela europea. De acuerdo con los últimos datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT) de la ONU, los ingresos generados por el turismo internacional en Francia aumentaron un 9% en 2025. En comparación con 2019, el crecimiento alcanza un 39%. “Francia sigue siendo el primer destino turístico mundial, aunque no se proclama con frecuencia, debido a la compleja relación que los franceses mantienen con este sector, que a menudo es mal visto, a pesar de que genera 2,5 millones de empleos y es una herramienta para el desarrollo territorial”, señala Michel Durrieu, delegado para el desarrollo turístico de la región de Aquitania.
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